"El coleccionismo nos afecta a todos". Cada vez se puede decir más convencidos de no equivocarnos que es una forma de luchar contra el tiempo, dejar una marca en el mundo, de un tiempo y situación que uno vivió, un fanatismo, un recuerdo de la infancia perpetuado.

En estos tiempos acelerados es importante luchar contra lo efímero y acelerado de la vida cotidiana y los juegos son una forma de hacerlo, como Roger Caillois deja claro en su clasificación de los juegos, cada uno de los tipos nos acompaña a liberar ciertas cuestiones de nuestra vida cotidiana, ya sea el abandonar la toma de decisiones, dejar de ser uno mismo, vencer los propios límites o demostrar la superioridad sobre un oponente; claramente con el tiempo, con la tecnología, los cambios en la vida cotidiana, uno espera que las necesidades de los individuos-jugadores cambien; aunque el backgammon sea un juego antiquísimo, la forma en que vivimos el juego no es la misma, lo mismo podemos decir del ajedrez o de cualquier juego.

Creo que por lo acelerado de los tiempos modernos es que el coleccionismo está tan en boga, desde achivements hasta coleccionables dentro de los juegos; también por eso los juegos de cartas están teniendo su época dorada.
Y en la conjunción de todo esto podemos encontrar a Pokémon, desde su slogan "gotta catch'em all" hasta las mecánicas. Los juegos de Pokémon son casi un juguete, la forma en que uno decide experimentarlos es bastante personal, más allá de que la historia sea lineal. Uno se encuentra con quienes, como yo, juntan y evolucionan todos los pokémon a lo largo del juego, los que juntan sólo los bichitos que les gustan, o los juegan el Hardcore/Nuzlocke mode.

Pokebolas

Lo creamos o no, llevamos 20 años juntando bichitos metiéndonos en el pastito a buscar ese pokémon escurridizo, juntando medallas (algo más para coleccionar), TMs y HMs.

Para festejarlo, "Nintendo", lanzó una pagina y ciertos eventos "mundiales". Sí, muchas comillas en esta frase, el mundo no siempre llega a ser latinoamérica y Nintendo en este caso son las 3 compañías que conforman la franquicia pokémon.
Entre las cositas lindas que hicieron por nosotros (?) lanzaron 3 juegos para su consola virtual dentro de la 3DS; uno de los cuales (Pokémon Yellow) decidí comprar, para aprovechar el pokemon bank de la consola, y de paso arrancar el juego de una manera en la que nunca habia jugado antes: Hardcore mode.

Las reglas son:

  • Atrapar sólo el primer pokémon que encontrás en cada ruta, sin repetir.
  • Liberar cada bicho que es fainteado, con la salvedad del Pikachu que nos dan al principio.

"Y así fue como una tarde, decidí salir de mi casa, saludé a mi madre, que me dijo que el profesor Oak me estaba buscando... así que me fui a ver las otras 2 casas del pueblo, en ninguna estaba el profesor pero me encontré con su nieto, que me dijo que había salido. Así que me decidí a salir del pueblo, como cada niño de 10 años que se precie.

Dos pasos en el pasto fuera del pueblo y me encontré con el profesor. Tras una rápida lucha con un Pikachu salvaje, Oak me arrastró a su laboratorio, tras mucho verso me ofreció un pokémon que tenía sobre la mesa. Intenté agarrarlo, pero su nieto tenía otros planes. Me empujó hacia un costado y me robó el pokémon que por derecho me pertenecía; Oak se disculpó por el pendejo, y decidió darme el Pikachu.

Pikachu

Y ahí me fui, con Pikachu a dar vueltas por el mundo. De Pallet Town a Viridian City, ida y vuelta, porque en Viridian el dueño de un local me mandó a llevarle un paquete al Profesor... tras llevarle el paquete y conseguir una pokedex a cambio salí, esta vez sí, dispuesto a recorrer el mundo y capturar un pokemon. Viajando de Pueblo Paleta a viridian City atrapé a mi primer pokémon, Agustín el Pidgey.

Agustín

En la ruta 2, camino a Pewter City, donde está el primer gimnasio, capturé a mi segundo pokémon, Topo Gigio el Rattata.

Topo Gigio

Con ese equipo, Pikachu, Topo Gigio y Agustín me adentré en el Viridian Forest donde atrapé lo que sabía sería mi último pokémon para el enfrentamiento con el primer gimnasio, Princess la Caterpie.

Princess

Llegué así a Pewter city, listo para enfrentarme a Brock, pero tras luchar contra su aprendiz y casi morir, y aprovechando que Princess había evolucionado en Metapod, me dediqué a pasear un poco por la ruta 2 y el bosque a ver si evolucionaba alguien más. Para mi sorpresa, Princess evolución en una hermosa Buterfree, ahora sí, estaba listo para enfrentarme a Brock, Princess Butterfree fue mi arma secreta en el combate más corto de la historia..."

Extracto del diario de un maestro pokémon