Corrían los primeros años del siglo XXI, ahí cuando el milenio estaba amaneciendo, mi viejo me regalo mi primera PC. Una Intel Celeron de 800Mhz y 128MB de RAM, ¡pura potencia! (en aquel momento).

Mis primos, que tenían una PC similar, me habían introducido a las bondades de la emulación (como GameBoy o SNES), recurso que me resultaba mas potable que jugar con la imagen toda trabada y robótica cuando intentaba jugar alguno de los últimos juegos del mercado; ya en aquel entonces era un histérico de los FPS. Así me encontré con Chrono Trigger, mi primer amor en materia de videojuegos.

caseOriginal de SNES

Mi visión sobre Chrono Trigger, se divide en dos etapas: mi primer gameplay, el descubrimiento a través de un viaje fantástico ayudado por la imaginación exacerbada de la pre-adolescencia. Desde el anacronismo, me centrare en que Crono Trigger, fue el mejor eBook "elige tu propia aventura" de mi vida. La segunda etapa fue una vez culminado ese primer gameplay, la búsqueda de información para entender un poco de la creación del juego, y alguna dudas sobre la historia y sus personajes.

Pero vamos al principio, en el principio está la música, esa música épica que te abre el mundo, y luego el botón de start.
Entramos en un mundo medieval, donde una cariñosa madre soltera nos invita a abandonar la calidez de las sabanas para asistir a una feria, una celebración icónica anual del pueblito donde vivimos. Sin embargo, ese "día" (veremos cuanto dura ese día realmente), lo vamos a cerrar salvando al mundo. Parece casi imposible relacionar coherentemente ambas situaciones y eso es justamente lo que hace tan mágico este viaje.

MOM! Dejame dormirrrr!

Manteniendo esa realidad fantástica, y nuestro rol de inocente, la historia nos lleva de a poco. Cuando ocurren, los giros de la trama son drásticos e impredecibles, provocando a nuestra curiosidad e invitándonos constantemente a descubrir que ocurre "después". Sin darnos cuenta, ya estamos en lo profundo del nudo, saltando del inicio al final y volviendo al principio.
Comparando la jugabilidad con otros juegos, es remarcable el nivel justo entre dificultad y progresión. En criollo: en los juegos de este estilo (RPG), hay un momento donde uno se traba con un puzzle o teniendo que buscar con un NPC escondido; muchas veces si la solución es muy fácil, actúa en detrimento de la curiosidad, la facilidad, arruina el espíritu de la historia y hacen que perdamos el interés por lo que queda de la misma. Si es muy difícil, obliga a la media de los jugadores a abandonar el juego o destinar una absurda cantidad de horas "haciendo nada" en búsca de las soluciones. Con 13 años, terminé mi primer run de este juego sin ningún tipo de ayuda, aunque gasté unas cuantas horas en encontrar al fabricante de clones.
EpicEnemigos que se vuelven aliados

La inmersión sin duda fue el punto álgido de mi primera experiencia. Si bien en el juego uno "interpreta" a Chrono, el detalle, escondido con maestría, de que no emite palabra en todo el juego, nos invita al menos a pensar "que hubiese dicho yo si fuese Chrono", llevando el juego de una experiencia en tercera persona a una primera persona. Otra cuestión que me ayudó a experimentar esto y no está tan oculto, es la interacción con compañeros (inolvidables) de aventuras. Los lazos que se generan a medida que transcurre el juego se van intensificando, de a poco entendemos las motivaciones de cada uno de los personajes e incluso, tomamos parte en sus historias individuales con las side-quests, que son completamente memorables. Nuestras decisiones, de inmiscuirnos o no en la vida de los personajes son otro ejemplo de cómo el juego nos lleva a la primera persona, nosotros somos Chrono.

Robo

Otro aspecto interesante es el alto nivel de re-jugabilidad. Hay 12 finales diferentes, según el "momento" en el que tengamos el enfrentamiento final obtendremos uno u otro, estos finales son el primer hito para obtener el modo: "nuevo juego +". Para los fanáticos como yo es ideal, sumamos al juego la posibilidad de descubrir nuevas lineas, enfrentando los sucesos importantes del juego con partys diferentes.

Y así es como entramos en la segunda etapa del juego, donde comprendemos que Crono Trigger, estuvo bien planteado desde el minuto cero de su realización. El equipo convocado para su creación, era el dream team del momento en lo que a JRPG se refiere: Los dos directores más exitosos del momento: Hironobu Sakaguchi creador de Final Fantasy y Yuji Horii creador de Dragon Quest, esto combinado a los poderes "Saiayin" de Akira Toriyama creador de Dragon Ball y gran diseñador de personajes conformaban un trío inmejorable.

BirthLos padres de Chrono Trigger. De izquierda a derecha: Hironobu Sakaguchi, Yuji Horii y Akira Toriyama.

En el segundo gameplay, años después del primero, volví a encontrarme con la complejidad absurda de la historia, yo, que ya lo había jugado, estaba descubriendo nuevos detalles; el esfuerzo de los creadores por mantener la historia coherente y con un nivel de detalle casi obsesivo se hacía obvio con cada pista de lo que sabía que iba a venir y cada detalle nuevo, que no había observado en mis primeros pasos en este juego.
Es una historia compleja debido a la ruptura de la linea temporal, darnos cuenta de las conexiones entre eventos escapa la capacidad de comprensión de un preadolescente, y sin embargo, el juego era inescapable para mi. Si quieren entender la version completa, les dejo este video en inglés que explica perfectamente la historia del Chrono Trigger y su continuación.
Para cerrar, el juego, con su música, que acompaña a cada momento de manera impecable; es para mi, hoy un contacto directo con la nostalgia, el trabajo de Yasunori Mitsuda es innegablemente maravilloso. También descubrí que Robo, era un "fan no declarado" de Rick Astley.

SchalaSchala, el personaje mas misterioso del juego. Quizás más importante que el mismo Crono...

Como detalle al pie; la gran cantidad de fanáticos inspiró una página exclusiva donde vas a encontrar todo, absolutamente todo sobre la saga: Chrono Compendium.

Jueguen el juego, revisen el compendio; vuelvan a maravillarse y a ser niños.