Makoto Shinkai es un director japonés multiuso, escribe, anima, compone, dirige, pone la voz... También lleva al perro de paseo, planea como dominar el mundo y es un genio; por si cabe alguna duda.

Entre las muchas obras que fueron tocadas por semejante personaje, hay una, no la más famosa, que para mi excede la excelencia, esta película es "El Jardín de las Palabras"; los dejo con el trailer.

A la hora de encarar esta obra, deconstruirla, personalmente se me hace muy difícil encontrar por dónde empezar, siento que la obra es un todo donde las piezas están tan perfectamente encastrada, que sacar una de su lugar, para tratar de analizarla, arruinaría todo.

El arte de la película es una de las cosas más logradas que vi; pero hay mil películas con un arte bien cuidado; pero el arte, no sólo está cuidado en los paisajes como, también la composición de los personajes, el diseño y el "resumen" de lineas y rasgos que emplean para "explicar" los personajes, para plasmar las acciones, también está cuidado, hasta el detalle, es impecable como los personajes, sintéticos pertenecen en este fondo perfectamente detallado.
Jardín Hola, soy un fotograma de la película

Los personajes que vemos en la película son 2, ellos dos, porque el Jardín de las Palabras es un romance; ellos están en un mundo habitado por sombras, tranquilamente la forma de presentar la acción podría haber salido de un film de Won Kar-Wai (otro genio), donde los personajes secundarios (y francamente todo lo que no sean nuestros protagonistas) son sombras o están fuera de foco (Vean: In the Mood for Love); estos personajes siempre están acompañando a la música, o la música encaja perfectamente en su movimiento; los únicos libres de esta danza son los protagonistas.

La música que acompaña la película es sutil, el tratamiento del audio pasa por acompañar el movimiento suave de la trama, la trama avanza inexorablemente, tanto para nosotros como para los personajes; los diálogos son una parte importante de la banda sonora de la película, las palabras que encontramos son mínimas, casi cualquier otra película podría contarnos lo mismo con horas y horas de diálogo finamente labrado.

Makoto Shinkai despliega toda su experiencia y la aplica de manera perfecta creando una trama sonora de: audios cotidianos - diálogos cargados de contenidos pero faltos de palabras - música ambiental sutil pero hipnótica (para el público y los personajes secundarios) entretejida sobre el manto de la imagen, un manto formado por: las sombras de todo aquel que no tenga importancia - las luces y los colores de los paisajes - la simpleza eficaz de la síntesis de los protagonistas para finalmente atraparnos con la historia, que es, sólo un hilo en medio de toda esta riqueza, la historia simple de esta película nos permite disfrutar de todo.

Las partes de esta película son ricas, por separado, cada detalle podría hacer de una película mediocre una buena película, cada elemento es rescatable; pienso en cuantas películas terminé diciendo "es mala, pero el laburo de cámara es impecable" o "lo mejor de la peli era claramente la música"; en el caso de El Jardín de las Palabras lo mejor de la película es cada una de sus partes, lo peor, es la historia (si queremos criticar algo) pero, siempre hay un pero, sin la historia sencilla, directa, no podríamos disfrutar del resto, cualquier otra trama, cargada de emociones menos humanas y más "pochocleras", así fuese Cuando Harry conoció a Sally (una obra maestra) o cualquier buen romance, nos taparía el entramado y las sutilezas de todos los otros elementos.

Todo Un entramado impecable

Creo que todo el trabajo de Makoto es una genialidad, sus cortos, sus medios y sus largos, son algo maravilloso, su pensamiento sobre el cine y la composición lo elevan a la altura de un joven Hayao Miyazaki.

Lo dije. Hayao Miyazaki, el mundo puede descansar con tu retiro, Makoto Shinkai puede ocupar tu lugar.