Me gusta ver rutinas de stand up tanto en vivo como por YouTube y, desde hace un tiempo, también por Netflix, que ha decidido apoyar a distintos comediantes comprando las grabaciones de sus shows, produciendo nuevos sketches y ahora también creando series con ellos. Quizás lo conozcan de su participación en Parks and Recreation, pero para quienes no, basta saber que Aziz Ansari es un estadounidense descendiente de indios que, por lo menos a mí, puede hacerme aplaudir como foca desde el otro lado de la pantalla.

Su humor, que se transmite no solo en los personajes que interpreta sino más que nada en sus producciones de stand up, es particular: hace uso de sus habilidades actorales y de situaciones cotidianas para darle luz a través del humor a temas polémicos; eso es lo básico, pero lo que más aporta a su comicidad es su physique du role, su voz alta y nasal, y la forma mundana en la que trata temas tan serios, desmitificandolos con una ceja alzada y pasitos de baile. Netflix y él ya habían colaborado antes para producir joyas como la grabación de su presentación en vivo desde el Madison Square Garden, pero una serie con un título como Master of None (Experto en Nada), prometía y cumplió.

Antes que nada, el título ya nos da un adelanto de la temática de la serie. “Master of none” es la segunda parte de un dicho que en inglés lee como “Jack of all trades, master of none” que se podría traducir como “El que mucho abarca, poco aprieta”. También tiene una versión extendida, si se quiere, que termina como “... though oftentimes better than master of one.” que vendría a significar algo como “...pero a veces eso es mejor que especializarse”. No me citen esa traducción.

Lo primero es claramente un insulto, especialmente en esta época, después de la especialización, en donde se espera que a cierta edad una persona sea reconocida como experto en una cosa determinada; es decir, la multipotencialidad está contemplada hasta cierto punto. Si bien cada día se espera que nuestros conocimientos sean más y más abarcativos, muchas personas encuentran idealista o utópica la idea del hombre renacentista, capaz de hacer de todo y que sabe de todas áreas de conocimiento.

La serie tiene este conflicto marcado desde el vamos y la atraviesa de principio a fin, con una resolución que le va a sorprender a muchos. Es la problemática del joven que siente que crece y su vida se asienta, pero no quiere perder el momentum de sus veintes, buscando nuevas oportunidades y experiencias. En definitiva, la respuesta no es única y lo que la serie propone es, al fin y al cabo, una mirada distinta de lo que nos muestra el resto de la televisión.

Después de haber dicho eso, no pueden pensar que Master of None es otra sitcom más, pero desde el primer capítulo Ansari deja marcado su humor en cada tema que trata. La serie se centra en Dev, un hijo de inmigrantes indios viviendo en Nueva York y sobre cómo él lidia con los grandes temas de la vida adulta: la vida sexual, los hijos, los padres, su carrera, la vida de pareja, las amistades.

Dev es un actor comercial reconocido por su participación en una publicidad de yogur y al personaje se lo nota fresco, su patetismo atraviesa toda sus capas y es su autocrítica la que lo hace interesante. El claro objetivo de la serie es que hagamos catársis con él, que muestra de forma muy abierta todo lo que pasa por su mente, sin mucho filtro.

De esta forma, Dev se vuelve una suerte de Pepe Grillo que a través de situaciones estereotipo nos recuerda que nosotros también fuimos y somos patéticos a veces y logra que, en vez de sentir vergüenza, nos ríamos de nosotros mismos y de nuestras expectativas de la vida a través de sus reflexiones y de cómo trata diversos conflictos.

La premisa parece simple, pero siendo sinceros, ¿cuántas series vieron con un protagónico indio? ¿O un personaje indio sin acento, que no estuviera definido por su etnia? Exacto. No es sólo eso, sino que el personaje, al ser un reflejo de Ansari mismo, no es un estereotipo. Está muy alejado de personajes como Raj en The Big Bang Theory, por poner un ejemplo claro. Ansari ya había tocado estos temas antes y es interesante leer, por ejemplo, esta nota del New York Times, en donde se explaya sobre el tema.

El racismo en Hollywood no va sólo para los indios, pero uno podría llegar a pensar que en el siglo XXI antes de seguir perpetuando estereotipos de supremacía blanca, los medios producirían contenido variado, pero es una lucha que todavía no terminó ni por asomo. Dentro de los otros personajes podemos encontrar al mejor amigo: otro hijo de inmigrantes, esta vez taiwaneses; una lesbiana afro-americana y un amigo blanco utilizado de la misma manera en que se usan las minorías en otras series, como relleno.

Otro dato de color es que sus padres verdaderos se interpretaron a sí mismos en la serie, porque de otra forma no se sentía natural, según confesó en una entrevista en el show de Jimmy Fallon. No solo eso, sino que Eric Wareheim es amigo de Ansari en la vida real, y el personaje de Lena Waithe fue modificado para que reflejara su personalidad, según ella le dijo a Entretainment Weekly. Por otro lado hay algunos nombres conocidos en el cast: Noël Wells, la co-estrella de Ansari, participó en Saturday Night Live durante dos temporadas y quizás reconozcan a Colin Salmon, que hace un par de apariciones estelares, como así también Jon Benjamin, Claire Danes y Noah Emmerich.

El humor de Aziz, que aparece a cada momento, es lo que hace a la serie única. Si conocés sus rutinas vas a reconocer varios de sus chistes, esta vez novelados, mezclados con nuevo material. Su estilo vuelve a la serie lo que me aventuraría a decir “meta”. Muy al estilo Woody Allen, de forma sencilla y cotidiana, toma las problemáticas de Hollywood y los tropos comunes de las sitcoms, atravesados ampliamente por su propia vida y los lleva a un lugar de reflexión en el cual muchos, sino todos, aquellos que pertenecemos a la generación llamada “milennials” o Generación Y nos podemos relacionar porque estamos en, o cerca, de esta etapa en nuestras vidas donde se definen los puntos clave de nuestro futuro y cada movimiento parece ser definitorio -sin contar nuestra dificultad para llevar adelante relaciones de cualquier tipo, nuestra indesición crónica y necesidad de tener toda la información disponible a todo momento, lo que nos produce ansiedad y fomenta una cultura de snobismo.

Creo que es aquí donde se destaca la serie y donde Aziz deja relucir su humor sin comprometer su interés de remarcar cuestiones sociales de fondo, como ha hecho ya no sólo a través de stand up sino en su libro Modern Romance: An Investigation, o Romance moderno: una investigación en español. Las complicaciones y reversos que hay en el camino a la adultez no se ven reflejadas en la televisión y el cine, que nos muestra una versión romántica de la realidad en donde toda dificultad se resuelve de forma fácil y rápida y el mundo está poblado en un 90% de blancos de clase media alta. El camino del héroe no es correlativo con la búsqueda de la identidad en la vida mundana que vivimos todos los días en donde tenemos muchas dudas sin responder, como Dev.

No sólo la recomiendo para todos los fanáticos de las sitcoms y del stand up, sino que para todos los que tengan ganas de explorar otra capa de la realidad. A los fanáticos de Woody Allen también les va a copar. No se la pierdan, porque es una joya. No por nada ganó el Critic´s Choice Award para la Mejor Serie de Comedia de este año.

https://www.youtube.com/watch?v=6bFvb3WKISk