Con el paso del tiempo, mi cariño e interés por el cortometraje como medio artístico fue creciendo. Supongo que por ser una cápsula concentrada donde la narrativa tiene que desplegar una historia, personajes o sensaciones con una economía de recursos -tiempo, sobre todo- notable, porque suele construirse con cimientos nítidos (es poco probable que el desenlace de un corto te desilucione de la manera que lo hacen muchos largometrajes que he visto) y ante todo por el valor romántico que encarna: El cortometraje suele estar asociado con los primeros pasos de un realizador, en muchos casos nace de la plena pasión en un estado limítrofe entre el amateurismo y el profesionalismo. Un cortometraje es una relacion intensa entre obra y espectador: a veces bastan 5 minutos para dejar una marca imborrable en uno.

El año pasado, un amigo me comentó que estaba laburando en la dirección de arte de un corto hecho a pulmón. Luego de contarme que se trataba de un dibujante de comics y que tenia una estructura "re flashera", le pedí que me hiciera llegar el guión y me contagió el entusiasmo (tanto, que termine prestando parte de mi biblioteca para la ambientación del set!). Las ganas de averiguar mas sobre el proceso que lleva de la idea al producto terminado me llevaron a conocer al director, Matias Boettner, quien no solo dirigió el corto, sino que es el autor de las ilustraciones que vemos en la pantalla realizar a Bianco, un muchacho extraño a quien seguimos a través de lagunas, lapsus y alucinaciones (o no?) y el protagonista del corto Tinta.

Su predisposición y pasión por lo que estaba realizando se transmitieron en varias charlas e instancias compartidas. Aprovechando sus ultimos dias en Argentina antes de embarcarse hacia el viejo continente para yirar con su corto bajo el brazo, nos sentamos a charlar un poco sobre Tinta, el darle forma a una idea, los Doppelgängers, el artista reflejado en su obra y el futuro que le depara a un corto una vez finalizado.

Coliseo: ¿Cuando y como surgió la idea de laburar en Tinta? ¿Mutó mucho el proyecto desde el concepto original hasta la forma terminada?

Matias: A fines del 2014 empecé a pensar mucho en los déjà vu, ni me acuerdo ya por qué. Pero recuerdo que a partir de tener un déjà vu que parecía no terminar, sin importar qué hacía, se me ocurrió la idea de alguien que vive en un deja vu constante. Eso NO es lo que terminó siendo Tinta, pero fue el disparador; un personaje que no puede salir de sí mismo hasta perderse en esa realidad.

A su vez, siempre me gustaron las historias de dobles, de Doppelgängers. Diego Labat (La maquina de escupir monstruos y la chica de mis sueños; Erase una vez en Buenos Aires) posteó que había visto la película Enemy en Facebook y que la odió. A mí en cambio sí me gustó y hablando sobre nuestras diferentes posiciones sobre esa peli le compartí mi idea (todavía muy desnuda y diferente) a Labat y le pregunté si estaba interesado en escribirla conmigo. Desde hacía tiempo queríamos hacer algo juntos, le gustó la idea y le gustó el desafío de hacer algo a partir de una idea que a él no le había gustado en otra película.

Coliseo: ¿Como fue el proceso de laburar en el guión? ¿Impuso dificultades extras el trabajar con una historia cuya temporalidad no es lineal, que mantiene cierta suspensión del sentido para el espectador?

Matias: Tuvimos una primer reunión donde básicamente plantié ideas, sensaciones y demás pretensiones que tenía como director. Labat, siento la máquina de ideas que es, empezó a tirar miles de argumentos. En un momento dijo que podría ser dibujante y eso me hizo un click, puesto que yo también dibujo. Me gustó, me pareció una buena oportunidad para vivir a través de otro mi fantasía de ser dibujante.

Como la tarea estricta del guión quedó a cargo de Labat, yo tuve la posición más fácil de decir qué quería y después ver si me gustaba o no. A Labat le tomó bastante tiempo escribir el primer borrador, incluso más que le ha llevado escribir un largo porque, en sus palabras, es más difícil escribir un corto donde nada puede estar de más. Es un guión de mucha precisión, no hay nada que sobre.

Coliseo: el asunto del “doble”, el elemento del Doppelgänger ¿supuso desafios mayores a los que esperabas con el proceso del montaje de la historia?

Matias:El guión es super lineal. Engaña quizás porque en su idea de montaje rompe con ello, pero hay una progresión de inicio-nudo-desenlace, es bastante clásico el guión en sí. Parece mas complejo de lo que verdaderamente es. Fue un placer, porque fue de las cosas que desde cero quería que exista en el corto: la idea de repetición, de doble. Tenía que estar presente eso de entrada. Allì esta la escencia del corto, más que cualquier otro elemento formal. Pero remarco la idea de que es un guión lineal. Es como una canción de Animal Collective o algo así, parece disruptivo pero a la larga es pop.

Coliseo: Aun tratándose de un corto y no un largometraje, suele implicar una alta inversión de tiempo y/o dinero. ¿Como fue encarar el financiamiento del proyecto y conseguir el apoyo del equipo técnico y los actores?

Matias: Una de las partes mas divertida del proceso de realización es juntar el equipo. Esas charlas en cafés, convencer a gente que trabaje gratis y ver que el entusiasmo que le ponen potencia el entusiasmo de otros. Es casi más valioso que el corto mismo. El equipo técnico fue una combinación de gente con la que ya había trabajado (sonido, fotografía) y gente que admiraba y con la que quería trabajar (arte, vestuario, música, etc). Por suerte cada uno que quise en el equipo técnico dijo que sí, algo que no es tan común, que todos sean la primer opción no suele pasar.

Algo parecido pasó con los actores. El protagonista (Matías Marmorato) fue mi única opción, no tenía plan B. Desde que estábamos escribiendo y lo ví supe que él era el protagonista; tiene esas expresiones que dicen mucho con muy poco. Lo necesitaba, no había duda de que él era el personaje principal (Bianco). Me habían dicho que era difícil de convencer a menos que realmente le guste el material asi que es un doble placer que haya accedido a participar.

La inversión de tiempo y dinero son dos factores casi opuestos. Más dinero significa menos tiempo y viceversa. Como quien pagó por todo (y con todo me refiero a lo poco que pagamos ya que nuestra productora y nuestro Director de Fotografía consiguieron practicamente todas las luces gratis, y eso siempre es un gran costo) fui yo, preferí tomar la ruta de tratar de aminorar la inversión y aumentar el tiempo.

Coliseo: Me interesa charlar de tu faceta de ilustrador, ademas de cineasta. En Tinta el dibujo, el acto del dibujar y la relación entre la actividad y los personajes esta muy presente. ¿Es algo que nace de una proyección autobiográfica, de un reflejo de cosas que te pasaban con el oficio?

Matias: Dibujo desde que recuerdo, pero siempre fui un boludo que no estudiaba o se mejoraba, entones tenía los cuadernos super dibujados en el colegio, pero no le daba la bola que quizás debería haberle dado. Hace unos años decidí que quiero mejorar y empecé a dibujar más pero odiando todo lo que hacía. Por suerte hice el corto y me curé de eso y ahora estoy más tranqui con mi estilo y si no me salen las cosas, bueno...

Me gusta caminar a la noche. Lo uso para escuchar podcasts, pensar en proyectos, así que en las semanas de pre-producción y filmación caminé mucho de noche. Y una noche me di cuenta: ¡este corto habla de mí! Al día siguiente les comparto mi epifanía al equipo técnico y todos me miraron extrañados. “Sí... lo sabemos.” Todos sabían que este corto se trataba más de mí que yo mismo. Creo que para eso está el arte a veces, para ser un espejo. Solo que del otro lado del espejo puede que esté la persona más lenta del mundo para entender qué está viendo.

Coliseo: Retomando esta sensación de simbiosis entre el autor y su personaje, durante el corto vemos al personaje de Bianco trabajando en un espacio lleno de ilustraciones, bocetos. ¿Sos el autor de esos dibujos que conforman el estudio de Bianco? ¿Seguis ilustrando en la actualidad?

Matias: Somos 3 los dibujantes. Le pedí ayuda a dos dibujantes muy capos que conozco para que me dieran una mano, porque solo no llegaba a generar la cantidad que necesitaba. Les tengo que agradecer a Martín Tomatti y a Luciano Vecchio por prestar sus dibujos, son ultra capitos. Los dibujos “principales”, la pared que sufre un accidente, esos son míos que hice especialmente para Tinta... algunos una hora antes de filmar la escena.

Duchas y Monstruos. Matias Boettner

Coliseo: El utilizar material propio para asociarlo a la producción de un personaje ficticio, ¿jugó acaso con el perfil del personaje y su identidad?

Matias: Queríamos que el estilo sea medio de comic combinado con Cartoon Network, esa clase de animación yanqui flashera. Si pudiese dibujar tan bien como Moebius, probablemente los dibujos habrían sido más moebiuseanos. Pero eso quizás teñía al personaje de otro color. Creo que funciona porque los dibujos no son realistas, son mas bien de ciencia ficción, fantasía, flashes. Y eso habla de alguien que tiene la cabeza en otro lugar. Así que sí, termina teniendo que ver. Pero creo que es más por limitación mía que otra cosa.

Coliseo: ¿Cuales son los rumbos por los cuales planeas o te gustaria llevar a "Tinta", ya terminado en tus manos? ¿Como ves el panorama del circuito de festivales?

Matias: En este momento Tinta está “festivaleando”. Lo estamos enviando a varios festivales, especialmente europeos. Espero le vaya bien... ya está fuera de mi poder. La verdad que no sé cómo está el panorama de festivales, si hay algo que no tengo es cabeza de distribuidor. No sé qué vende, qué no, qué entra y qué no. En la medida de lo permitido lo estoy mostrando todo lo que pueda, buscando plataformas para pasarlo, organizando proyecciones. No sé cuánto saque de esto; definitivamente dudo que sea monetario. La validación es muy importante, pero el corto ya cumplió su función: salir de mi cabeza.

Ascending. Matias Boettner

Por suerte el viaje de Tinta y su director hacia rumbos lejanos esta rindiendo sus frutos: el corto serà presentado en el FAB (Festival Audiovisual Bariloche) el 19 de septiembre y en el Festival de Cine Fantástico de Málaga el 9 de noviembre y esperamos que pronto siga girando por el circuito festivalero. Leer sobre un corto y no poder ver el fruto de la charla es angustiante, lo sabemos. Por eso les prometemos que cuando este disponible para todo el mundo en formato virtual, seremos los primeros en anunciarlo.

Mientras tanto, recomendamos que chequeen Club Social y Divertido Groucho, un colectivo audiovisual de comedia donde Matias Boettner dirigía, co-escribía, editaba y actuaba.