Juego League of Legends desde hace un buen montón de tiempo, empecé en season 1 y con intermitencias seguiré jugando en season 6. Pero a pesar de esta prolongada experiencia no estoy ni cerca de ser un buen jugador, si vieran mi promedio de CS probablemente se reirían y mi performance con distintos campeones es inestable, por decirlo de una manera amigable. Si me pongo a pensarlo un poco, tal vez cinco años jugando el mismo juego para ser apenas un jugador mediocre sea algo bastante triste, ¿no?

En realidad yo no lo vivo así, League of Legends tiene algo para mí que ningún otro MOBA pudo darme o, para abarcar un poco más, ningún eSport pudo darme. Empezando porque se siente tan bien jugarlo. No se trata nada más del interés estratégico, no es solo que sea un juego fantástico para jugar con mis amigos, o que tenga un arte precioso, sencillamente se trata de un juego que se siente placentero en sus mecánicas más básicas y eso es así de importante.

Voy a hablar un poco de lo que Steve Swink define como game feel y Errant Signal llama kinaesthetics. Hablamos de cómo se siente jugar algo, la relación que se encuentra en cómo se utiliza el mando o teclado y la respuesta que encontrás en el audio y la visual del juego sumado a los sistemas de física y colisiones del juego, todo este conjunto forma una ilusión muy poderosa. Eso que te hace sentir en la piel de un personaje y hace que los controles de muchos juegos se sientan simplemente bien y otros se sientan torpes y desagradables.

Creo que Riot aplica esto junto con otras herramientas a cada personaje para asegurarse de que todos sean placenteros de jugar y al mismo tiempo diferentes unos de otros. Así es como saltar sobre un enemigo detrás de otro con Kha’Zix, bloquear una habilidad definitiva con el escudo de Braum o atravesar a toda velocidad al equipo enemigo para desatar una tormenta de rayos sobre ellos con Kennen son momentos de juego muy distintos y todos son muy placenteros.
Kennen Pero más allá de que todos los jugadores tenemos nuestros campeones favoritos por variadas razones es probable que muchos tengamos al menos un personaje que creíamos que no nos iba a gustar hasta que lo jugamos, tal vez porque nos tocó en un ARAM, y entonces nos dimos cuenta de que ese personaje que nos parecía feo, muy fácil o demasiado OP se sentía tan bien al jugarlo.
Illaoi Para dar un ejemplo más completo estas últimas semanas estuve jugando principalmente Illaoi y me sorprendí de lo distintivo y único que resulta su kit de habilidades desde este punto de vista. Su Q y su E tienen un delay que necesita ser tenido en cuenta para apuntarlas y la animación lo acompaña con un movimiento pesado y poderoso, algo muy apropiado teniendo en cuenta que estamos jugando un personaje gigantesco y musculoso cargando un enorme ídolo de piedra que utiliza como arma contundente y como foco para canalizar los poderes de su deidad. Después de tirar la R, su W (el salto) reduce muchísimo su cooldown y esto permite a Illaoi saltar repetidas veces de enemigo en enemigo, pero a diferencia de los ágiles saltos de Riven que le valieron su comparación con un conejo, estos saltos se sienten lentos y sísmicos. La animación del salto acompañada de los numerosos, si es que hicimos las cosas bien, latigazos de los tentáculos que tenemos a nuestro alrededor son el clímax de este campeón. El daño que estos hacen y la curación que recibimos tras sus golpes completa el efecto generando una sensación de poder y fuerza que realmente refleja el poder de Nagakabouros y de su sacerdotisa.
Riven La identidad que Riot le da a sus campeones a través de las kinaesthetics da para largo, en el gigantesco universo de los personajes de League of Legends los hay ágiles y lentos, grandes y pequeños, centrados y caóticos. Cada campeón tiene una identidad que se expresa en muchas formas distintas, su splash art, su voz, sus habilidades, stats y animaciones, todas estas herramientas son usadas para diferenciar a cada campeón y creo que la forma en que se integran es un trabajo magistral que amerita mucho más análisis.

NdE: Ia! Ia! Cthulhu Ftang!
Also, feliz cumple Rodrigo "Penacho" Pena!