Cada día es más común que los juegos vengan con opciones multijugador -incluso juegos narrativos y lineales, como el aclamado The Last Of Us, que viene con un modo multijugador sorprendentemente sólido. Y aunque sean una especie en extinción, muchos juegos de consola vienen con modos multijugador -en especial los de luchas y deportes. Pero cuando sos como somos mi pareja y yo, que tenemos una sola PC, ninguna consola (con sus opciones de juegos retro mediante servicios como Xbox Live Arcade), y nos encantan los juegos de mesa, las opciones para jugar los dos al mismo tiempo son acotadas. Más allá de ports como Mortal Kombat X y otros juegos que todos conocen, hemos ido descubriendo opciones inesperadas para el juego cooperativo local.

En esta entrega voy a hablar de juegos de PC, pero en el futuro recomendaré juegos de mesa y cartas que se puedan jugar de a dos.

Castle Crashers

Un beat'em up de la mano de The Behemoth, intensamente divertido, con un estilo artístico encantador, y con una jugabilidad inmediatamente accesible: los controles son pocos, las mecánicas son simples, y la habilidad que se pone a prueba tiene mucho más que ver con reconocer patrones (muy a lo Metroidvania) que a encadenar combos complejos. En modo cooperativo, los personajes pueden revivirse entre sí (eliminando mi queja principal con el modo singleplayer: la necesidad de reiniciar cada nivel al morir) y combinar sus habilidades.

Una de las batallas más memorables del juego Una de las batallas más memorables del juego

Battleblock Theater

Otra joya de The Behemoth. Este nos gustó más que el anteriormente mencionado, por una variedad de motivos. Combinando elementos de juegos 2D de plataforma y puzzles, con un estilo artístico reminiscente de Castle Crashers pero suficientemente único para ameritar mención aparte, Battleblock Theater pone a los jugadores en el rol de prisioneros en una isla desierta llena de puzzles con trampas, bloques de distintos tipos, enemigos, peligros (como lava o agua) y acertijos a resolver. Los puzzles están, en su mayoría, muy bien diseñados, con la dificultad justa para que alguno de los jugadores tenga un momento "¡Ajá!" y se pueda avanzar sin frustración. Es muy destacable el hecho de que la cooperación es clave para resolver cada nivel: a veces se necesita saltar sobre la cabeza de tu compañero, o lanzarlo a través de un precipicio para que pueda activar un puente.

Además del modo Aventura, que consiste en una serie de puzzles de creciente dificultad, el juego permite descomprimir un poco con el modo Arena, una colección de minijuegos que utilizan las mecánicas del juego en modos como Capturar La Bandera, fútbol, deathmatch y otros. Como dato de color, el juego permite crear tus propios niveles, guardarlos como "playlist" y compartirlos con el mundo -o jugar niveles creados por otros jugadores.

Renegade Ops

Esta maravilla olvidada e ignorada merece ser considerada seriamente por cualquier persona buscando una gran experiencia cooperativa. Reviviendo el mítico género de combate vehicular, con gráficos en 3D, explosiones por doquier, actuaciones exageradas y combate frenético, Renegade Ops es un juego que no puedo recomendar lo suficiente.

Los jugadores eligen entre varios personajes con habilidades diversas (desde llamar ataques aéreos hasta desactivar los vehículos enemigos con un pulso electromagnético) y participan de misiones en distintas áreas. El gameplay es encantadoramente old-school. La cámara está en el cielo, la munición es infinita, y se pueden ir recolectando power-ups que están en el piso para mejorar nuestros cañones, curarnos u obtener habilidades especiales. No hay un momento de respiro, y la variedad de enemigos impide que el juego se vuelva cansador o repetitivo.

Quiero dedicarle un párrafo entero al placer que es jugar cooperativo local en este juego: viene con un sistema de split-screen dinámico: la línea divisoria cambia su orientación de acuerdo a las posiciones relativas de los jugadores, y cuando estos están lo suficientemente cerca, la línea desaparece. En un juego en el que muchas misiones requieren destruir objetivos que están en diversos lugares del mapa antes de que se termine el tiempo, esta característica permite separar los esfuerzos y poder volver a reencontrarse fácilmente.

Trine 2

Aunque tanto Trine como su sucesor Trine 2 tienen cooperativo local, es este último el que me parece infinitamente más divertido, dándole a los jugadores acertijos interesantes y satifactorios para resolver. Asumiendo los roles de tres personajes arquetípicos de la fantasía medieval (Pícara, Mago, Guerrero), y pudiendo cambiar a libertad entre cualquiera de estos, los dos (¡o tres!) jugadores usan sus habilidades para avanzar por el mundo, sortear obstáculos y derrotar enemigos.

La falencia más importante del Trine 2 en modo solitario es que se siente que le falta algo -y cuando jugás cooperativo, te das cuenta que lo que le falta es otra persona con la que jugar. Combinar los poderes y colaborar para resolver los problemas que presenta el juego es una sensación incomparable -a esto le ayuda mucho el bellísimo apartado gráfico y la inmensa compatibilidad con todo tipo de joystick, e incluso múltiples teclados y mouse.

Metal Slug 3

Menciono este clásico de clásicos, joya de joyas, en este breve apartado porque poca gente sabe que hay un excelente port de PC del legandario Metal Slug 3. Casi que no hay nada que decir sobre este juego que no se haya dicho ya: es desafiante, frenéticamente divertido, tiene varias de las mejores luchas contra jefes de la historia del gaming, y su estilo de pixel art es ya icónico.

Enfermedad de Gamer: Nostalgia de ARCADE.

Portal 2

Voy a emitir una opinión quizás polémica: Portal 2 es un buen juego, pero es una secuela indigna y decepionante a la maravilla que fue el original. Sin embargo, lo amo. ¿Por qué? Por su modo cooperativo. El modo cooperativo de Portal 2 es un mejor juego y encima un mejor Portal que su campaña. La complejidad de los niveles se dispara por los cielos, la calidad de la narración y el diálogo es increíble. El sistema arbitrario y ¿aleatorio? de puntuación que ofrece (más similar a Whose Line Is It Anyway? que a un sistema de puntaje real) agrega una arista de amistosa competitividad "en personaje" en medio de los numerosos niveles del modo. Adicionalmente, usando Steam Workshop se pueden descargar niveles creados por la comunidad - algunos divertidos, algunos macabremente difíciles, algunos simplemente muy bien diseñados. El split-screen puede ser un poco mareante en un juego que muchas veces se beneficia de tener una visión periférica amplia, pero es una queja menor ante una experiencia más que memorable.