En E3 2016: Lo bueno, lo feo y lo malo analizamos los lanzamientos que EA, Bethseda y Ubisoft presentaron en sus respectivas conferencias en la edición 2016 de la Electronic Entertainment Expo. Para esta segunda entrega nos quedaron pendientes las novedades de Microsoft, Sony y Nintendo. Aunque la intención era dedicar un solo artículo a las tres conferencias, me surgía tanto de qué hablar, tanta información para digerir que preferí escribir en profundidad sobre cada una. Me parece importante respetar el orden cronologico en que se sucedieron las conferencias, ya que es el orden en que yo las ví y cada una de ellas templó mis expectativas para la siguiente. Es por eso que vamos a empezar por Microsoft.

Quiero comenzar con una confesión: Mi relación con Microsoft como creador de hardware es tumultuosa, por varios motivos. El primero de ellos es su forma de nombrar las consolas, lo cual vuelve un dolor de cabeza querer referirse a la Xbox Original (alias OG Gangsta Xbox o Xbox Clásico según Mercado Libre). El segundo es una serie de prácticas poco copadas hacia el consumidor que comenzó unos años atrás y culminó en el desastroso anuncio de la Xbox One en 2013. Por ejemplo, la obligación de estar suscrito a Xbox Live para poder ver Netflix (teniendo que pagar ambas suscripciones aunque no uses Xbox Live), cada vez más anuncios intrusivos en la pantalla de inicio de la 360 que generaron mas de un dolor de cabeza para Microsoft y otras fueron en crescendo hasta culminar en las prácticas que harían de la Xbox One en su encarnación original el sueño húmedo de la corpo-cultura Microsoftiana.

The Xbone is dead, long live the Xbone

Siento que desde hace un par de años Microsoft planea sus conferencias de E3 mirando de reojo a sus competidores, como yo cuando era un bello niño en edad escolar y no sabía qué poner en los exámenes y trataba de pispear las hojas de mis compañeros. Este año no fue la excepción; fue muy palpable que el gigante de Redmond trató constantemente de one-upear a su competidor principal. Esa inseguridad se notó sobremanera antes de cada trailer, cuando la audiencia era bombardeada por una placa locutada anunciando DISPONIBLE EXCLUSIVAMENTE EN XBOX ONE Y WINDOWS 10. Pero nos estamos adelantando, así que empecemos por el principio.

La conferencia arrancó con el anuncio de la Xbox One S, la versión slim de la Xbox. Además de ser más económica y pequeña que su antecesora (y aun así, más grande que la PS4), tiene algunas mejoras internas como la posibilidad de reproducir video en 4K y un disco rígido de mayor capacidad. Fue un anuncio extraño, considerando que en la misma conferencia Microsoft le pegó un tiro en la rodilla a su consola con el anuncio de que todos los futuros juegos de Xbox One serán cross-buy con Windows 10 y sobre el final la remató con el tease de "Project Scorpio" para fines de 2017.

El primer juego en aparecer fue Gears of War 4, el regreso necromántico de una franquicia que nadie había pedido. Ubicado años después del último Gears (y el primero en no ser desarrollado por Epic), el nuevo prota es hijo de Marcus Fenix, el protagonista original de la saga. Honestamente disfruté muchísimo de los otros primeros Gears; en su momento la primera entrega fue realmente revolucionaria, prácticamente inventando el género de cover shooter en tercera persona por sí sola. Pero a mi entender, es una serie cuyo momento pasó y lo que vi de Gears 4 me lo confirma. El hecho de que tu compañera virtual te trate como un inútil y prácticamente te deletree lo que tenés que hacer para avanzar con el juego tampoco ayudó. Esto es un síndrome que aqueja a muchos juegos en la actualidad, a pesar de que desarrolladores como Naughty Dog aprendieron a utilizar el color y los encuadres de cámara para guiar sutilmente al jugador sin insultar su inteligencia. Es el quinto juego de la saga Gears; a esta altura me parece que no es necesario tener que decirle al jugador que debe disparar al barril rojo para que explote.

Recuerda dispararle a tus enemigos para ganar

A la par de Gears 4, Microsoft anunció su nueva plataforma Play Anywhere: de aquí en adelante, cualquier juego comprado en Xbox One automáticamente otorgará una licencia para poder jugarlo en Windows 10 y viceversa, sumado a la posibilidad de juego cross-plataforma, achievements y partidas guardadas compartidas. Si bien parece ser una movida interesante, aparentemente desarrollada para atraer jugadores de PC a la Xbox (¡tus juegos ya te están esperando ahí!), a mi entender lo único que hace es facilitar la decisión entre Xbox o PS4 si ya sos PC Gamer: Si hoy más que nunca las consolas son casi idénticas entre sí y lo único que las diferencia son sus títulos exclusivos (y que Microsoft no escatima recursos para hacértelo saber constantemente), ¿para qué me voy a comprar una Xbox si ya puedo jugar sus juegos en mi PC? Ni hablar de las lágrimas que rodarán cuando los jugadores de Xbox One se enfrenten en PvP a sus contrarios en PC, armados con mouse y teclado, listos para comérselos crudos.

El siguiente anuncio grande fue Forza Horizon 3, la versión open world de Forza Motorsport, esta vez ambientada en Australia. ¿Ya mencioné que es exclusivo para Xbox One y Windows 10? Le siguió el anuncio de ReCore, un juego en tercera persona en el que podemos jugar como cuatro personajes bien diferentes entre sí, (¿mencioné que es exclusivo para Xbox One y Windows 10?) y a continuación una demo de un juego que no es exclusivo para Xbox: Final Fantasy XV. Me quiero detener un instante sobre esto, ya que no es algo que se vea todos los días: si bien los últimos FF fueron multiplataforma, históricamente nunca se presentó uno en un escenario que no fuera de Sony o Nintendo (léase, en un escenario de una compañía que no fuese japonesa). Eso cambió este año, con una demostración en vivo de una batalla contra un summon que francamente fue un poco confusa aunque vistosa (para los dormidos, Final Fantasy XV sale el 30 de septiembre en Xbox One y PS4).

Disponible exclusivamente en Xbox One. Y en tu PC. Y en Project Scorpio.

Luego de anunciar DLC exclusivo para The Division, algunas mejoras del back end de Xbox Live y unos soporíferos anuncios sobre Minecraft (que debo admitir que salteé), anunciaron a través de un colorido video Appletástico la posibilidad de armar tu propio joystick de Xbox, eligiendo la combinación de colores que más te guste para cada parte del control. Después de un reel destacando los juegos indies que vendrán para Xbox, apareció We Happy Few, una sorpresa total que a mi entender fue de lo más interesante de la conferencia. Resumido burdamente, podría decirse que We Happy Few es Un Mundo Feliz: The Game, una distopía en donde los habitantes de este universo toman constantemente pastillas para la felicidad que les evitan ver la oscuridad real del mundo. Nuestro protagonista es obviamente uno de los que deja de tomar su pastilla y comienza a ver el mundo por lo que realmente es. Para no perderle el rastro, particularmente si te gustó Bioshock, ya que la estética y en parte la premisa del juego me recuerdan mucho a Bioshock Infinite.

Después de anunciar Gwent, el juego de cartas de The Witcher, un trailer en apariencia pre-rendereado presentó un combate entre dos figuras icónicas: Akuma (de Street Fighter) y Heihachi Mishima (de Tekken) se baten a duelo utilizando todos sus poderes y combos característicos. La sorpresa: esta animación se convierte sin interrupciones en la típica pantalla de juegos de pelea: ¡Akuma y Heihachi luchando en el mismo juego! Así es como se anunció Tekken 7, pero la frutilla del postre fue la presencia de Katsuhiro Harada, Alto Personaje de la industria videojueguil, vestido con kimono ceremonial anunciando por primera vez la existencia de Tekken 7.

We Happy Few

Desde hace largo tiempo Microsoft apuesta a demostrar que los juegos desarrollados en Japón también tienen su lugar en Xbox. La siguiente presentación fue para Scalebound, el próximo gran juego de Platinum, con Hideki Kamiya (Devil May Cry, Bayonetta) en el escenario. Confesión: soy fan a muerte de Platinum y de Kamiya y me duele un poco en el alma que este juego sea exclusivo de Xbox. En algún lugar oscuro de mi alma siempre deseé que este juego fuera malo, para que la puñalada de la exclusividad no se sintiera tan dura. Lo peor de todo es que parece que mis deseos fueron escuchados; no sé si es apropiado considerar que el juego es malo, porque todavía ni salió, pero lo que mostraron se vió confuso, no resultó muy emocionante y me hace querer replantear mis deseos oscuros, no sea cosa que se sigan cumpliendo. Como consuelo para los poseedores de la PS4, Platinum también está desarrollando una exclusiva para PS4; Nier: Automata, continuación de Nier (PS3), uno de esos diamantes en bruto de la generación previa.

En la recta final de la conferencia, el estudio Rare presentó su nuevo juego, Sea of Thieves, una especie de open world online de piratas que me causó una muy buena impresión, aunque creo que se debe más a como estaba presentado el tráiler (con comentarios en vivo de gente jugándolo por primera vez) que por el juego en sí. Menciono el anuncio de Halo Wars 2 solo para no dejarlo pasar, pero es básicamente un Command & Conquer mezclado con Halo así que creo que sobran las explicaciones, no es mi tipo de juego.

El cierre de la conferencia, y el anuncio que muchos esperaban, fue con Project Scorpio. Antecedido por un video en donde desarrolladores y empleados de Microsoft se llenaban la boca con frases como “realizar nuestra visión” y “gaming que traspasa generaciones” (aludiendo al fin de las generaciones definidas de consolas y el principio de un modelo de producto similar al iPhone), Phil Spencer presentó un adelanto de lo que será la sucesora de la Xbox One. Anunciada para fines de 2017, traerá juegos en 4K y será, supuestamente, la consola más poderosa del mercado y (acá lo importante), retrocompatible con Xbox One y compatible hacia adelante con futuras generaciones (¡recuerden que ya no van a existir más!) de Xbox. Este anuncio resultó de lo más interesante para mí por varias razones: para empezar significa admitir la derrota con la Xbox One y empezar de cero, lo cual es entendible ya que la que Xbox que se anunció a mediados de 2013 no se parece en nada a la Xbox que terminó saliendo al mercado, fruto de volantazos de último momento después del pésimo recibimiento que tuvo en su presentación. Por otro lado no puedo culpar a Phil Spencer y compañía por querer enterrar al muerto que el farsante de Don Matrick les dejó y al mismo tiempo tratar de cagarse lo menos posible en el consumidor que bancó a Microsoft y se compró la One.

El principio del fin

Entre esta nueva simbiosis entre Xbox y Win10 y el anuncio prematuro de Scorpio, no veo motivos para que nadie quiera comprarse una Xbox One en este momento. Es el equivalente de 2016 de aquella famosa frase de Bernie Stolar en la E3 de 1997, dos años antes de la salida de la Dreamcast: “La Saturn no es nuestro futuro”, solo que Phil Spencer tuvo la delicadeza de endulzar la píldora. Sony confirmó de palabra la existencia de PS Neo, y la NX de Nintendo tiene fecha para marzo de 2017; de momento ambos esconden celosamente sus cartas respecto a su futuro hardware. Microsoft lanzó los primeros disparos, y ahora es el turno de Sony para responder.