Mientras Sony y Microsoft se pelean para ver quien es el más grosso del arenero, anunciando una batahola de exclusivas y novedades con los últimos graficos y en la vanguardia tecnologica, Nintendo eligió (nuevamente) cagarse en todo eso y bailar al son de su propio compás. El gigante nipón hace años que abandonó el estilo de conferencia en vivo durante la E3, optando por presentaciones al estilo Nintendo Direct con un video pre-grabado anunciando novedades seguido de un live stream desde el piso de la E3 con demos en vivo de sus juegos. En la E3 del año pasado se dieron el lujo de revivir el Nintendo World Championship, una competencia organizada por Nintendo en 1990 devenida en legendaria por repartir como premios lo que hoy día es considerado el videojuego mas caro del mundo.

Entendiblemente, el fallecimiento de Satoru Iwata, presidente y cara visible de la empresa, alteró seriamente los planes de la misma. Sumado a esto, Nintendo está en un momento de incómoda transición; por un lado todavía bancando de palabra a su fallida Wii U cada vez más desnutrida de juegos, y por otro lado preparando el terreno para su sucesora, nombre clave NX. Es por esto que este año Nintendo decidió evitar todo tipo de presentaciones en video y concentrar todo su ki en su unico as del 2016, ese sol brillante que empieza a asomar en el horizonte llamado The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Todo lo que toca la luz es tuyo

Antes que nada, una disculpa por la hipérbole: Zelda no fue el único juego que presentó Nintendo, pero sí le dedicó la mayor parte de sus tres dias enteros de live stream. La otra gran novedad fue un primer vistazo a Pokemon Sun & Moon, la nueva entrega de la saga. Esta vez la aventura transcurre en la región de Alola, la versión pokemónica de Hawaii, y contará con cientos de nuevos pokemon para coleccionar obsesivamente. La gran novedad es que nuestro personaje poligonal ya no es más super deformed y ahora tiene proporciones más cercanas a las de un ser humano.

Nintendo se adhiere fuerte a la fórmula ganadora, sin arriesgar mucho en reinventar una franquicia que ya lleva 20 años de existencia, pero a la vez ¿es necesario reinventar Pokemon? Mientras los juegos sigan vendiendo y continuen siendo un clásico de los recreos de colegio (y en algún viaje desde/hasta el laburo de mas de un adulto) Nintendo no tiene motivos para alterar la fórmula. El resto de los anuncios, menores todos, fueron mayoría absoluta de 3DS: Yokai Watch 2, Monster Hunter Generations y Rythm Heaven Megamix (disponible a la venta desde su anuncio) fueron lo mejor del resto.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild es un juego muy inusual para Nintendo. Este nuevo Zelda hecha por tierra algunas de las clásicas muletillas de Nintendo: es el primer juego de la saga en contar con doblaje de voz, aunque no para Link que continúa expresandose con sonidos (ahora oficialmente llamado Link y no le podremos cambiar el nombre, otro atropello al folklore Zeldistico como cambiarle su mano hábil a la derecha desde Twilight Princess). También promete librarnos de la linealidad absoluta que venian siendo las ultimas entregas, evocando la libertad del Legend of Zelda original para NES, en el que podías explorar el juego a piacere desde el primer minuto, a tal punto de poder jugar el juego sin jamás conseguir la espada.

Un día tranquilo en Hyrule

La estética del juego está inspirada en el estilo en plein air, un estilo de pintura que se realiza el aire libre que consiste en retratar el escenario natural que rodea al artista. Aventura al Aire Libre es el termino que usaron los propios desarrolladores para referirse al juego, cerrando el circuito de la conexión con el plenairismo (algunos ejemplos: Monet, Winslow Homer, Vasili Golynsky). A su vez recuerda al estilo naturalista de Hayao Miyazaki, particularmente de sus primeras películas como Nausicaa del Valle del Viento y El Castillo en el Cielo, donde la naturaleza siempre ocupa un lugar de importancia y de respeto, y los que no la respetan terminan sufriendo las consecuencias.

Siguiendo con la tematica del post-apocalipsis, el mundo de Breath of the Wild parecen ser las ruinas de un mundo anterior, del que solo nos quedaron las sobras y los escombros. Uno de los primeros edificios que se vieron en el evento en vivo fue el Templo del Tiempo, ahora venido a menos. Las vacas sagradas del pasado han perdido su poder, y ahora no son mas que ruinas. Basta referirse a la clasica Master Sword que atraviesa la Z en el logo de cada Zelda desde Link to the Past, ahora mellada y oxidada. Casi como si Nintendo estuviese oficialmente reconociendo que los trucos del pasado ya no sirven, y es hora de arrancar de cero de las cenizas del pasado.

En resumen, este Zelda es la sintesis de un fuerte trabajo de introspeccion por parte de Nintendo, rescatando las fortalezas de Zelda y reforzando las debilidades, y tambien de una atenta mirada a lo que la competencia estuvo haciendo en los ultimos años. Con el paladar afilado podemos detectar un poco de Dark Souls, otro de Metal Gear Solid V, una pizca de Monster Hunter, y una mezcla de especias open world incluyendo Skyrim y Shadow of the Colossus. A su vez, todos estos juegos estan en deuda con el Legend of Zelda original. Todavía nos falta ver algo del plato principal, los calabozos, por mas que ahora haya mini-dungeons desperdigados por el mundo en los mas de cien Santuarios que el juego promete tener, pero Nintendo decidió dedicarse exclusivamente a mostrar la parte al aire libre de Zelda y evitó mostrar pueblos, PNJs y calabozos.

Aquellos buenos tiempos...

2016 fue sin duda un año de perfil bajo para Nintendo en la E3, lo cual contrasta fuertemente con lo que fue mi experiencia con su edicion 2015, donde tuve el orto cósmico de estar en Nueva York para la fecha exacta de la E3. Para los que no saben, Nintendo tiene en NY una tienda y museo llamada Nintendo World donde se organizó un evento para presenciar su Evento Digital en la E3. Fue un año particularmente fuerte porque esperabamos noticias del nuevo Star Fox y Nintendo sorprendió con Reggie, Miyamoto e Iwata en version marioneta presentando el ahora titulado Star Fox Zero (todavía no sabiamos nada de su controversial esquema de controles. De más está decir que la emoción era palpable. En contraposicion a eso, mi forma de encontrarme con el nuevo trailer no fue en ningun evento de Nintendo (no hubo), sino actualizando el canal de youtube de Nintendo. Anticlimatico, por decir poco, en un evento cuyo propio proposito de existencia es el de generar hype.

Nintendo sigue las reglas de su propio juego, y puede ser un amo caprichoso para aquel que decida seguir el camino del Nintendista. Esta vez, nos dimos una panzada de Zelda, pero nos faltó el postre. Nos queda una sensación de vacío de no saber nada de la NX, a menos de un año de su salida, pero la certeza de que Breath of the Wild será el ultimo gran juego de la Wii U antes de cederle el trono a la consola siguiente. Nuevamente Nintendo vuelve a cerrar hermeticamente sus escotillas para sumergirse de vuelta en la oscuridad, a seguir trabajando en secreto en futuros juegos de los que mostrarán migajas casi a regañadientes. Igualmente, cada tanto nos hacen algun regalito lindo, como el amiibo de Waluigi

Cerrando este breve recuento (en cuatro partes!) de lo que fue una semana agitada a mediadios de 2016, nos vamos con el cerebro empachado de trailers, gameplays, entrevistas, tweets, muestras gratis, demos, conferencias y noticias. Con la fiesta terminada y los invitados ya en sus casas, podemos hacer el balance de este año, donde se mantuvo el status quo. Fue la ultima E3 antes del lanzamiento masivo de la Realidad Virtual, y el ultimo dedicado exclusivamente a la actual generación de consolas. El año que viene traerá nuevas consolas, y con ellas, nuevas metidas de pata en vivo, memes y discusiones. Sin duda será una E3 por la que valdrá la pena esperar, pero todavía estamos en 2016, el año en que Microsoft mostró su mano de acá al futuro, Sony fue al grano, y Nintendo sigue bailando consigo mismo.