Hola a todos, hoy tengo ganas de hacer un artículo más de opinión con algo de lo que me dejó y nos dejó a todos esta expansión de World of Warcraft.

El próximo Noviembre se cumple un año de la salida de Warlords of Draenor y ya es tiempo de hacer un análisis de las cosas buenas y malas que nos dejo esta expansión que sale para dejar llegar a Legion en un futuro cercano, pero primero quiero que nos remontemos al contexto de su lanzamiento y la época.

Allá por 2013, más específicamente el 8 de Noviembre, en una Blizzcon repleta de gente que recién estaba terminando el contenido de Mists of Pandaria nos tiraron la bomba de Warlords of Draenor: una expansión que prometía enfocarse en las raíces de Warcraft recurriendo a aquellos personajes de la vieja mitología de Warcraft 1 y 2. La premisa era simple, vamos a volver al viejo Draenor vamos a ver a todos estos Warlords en el pico de su gloria y vamos a tener que defender a Azeroth de esta nueva amenaza.

La historia en Warcraft siempre fue algo muy importante y era muy importante también la historia de Draenor para todo el mito del juego. Sabiendo esto, ¿cómo vamos a revivir a todos estos personajes que ya estaban muertos en juegos anteriores? La gente de Blizzard tuvo varias ideas, primero pensaban en hacer que Outlands (nombre que recibió Draenor luego de ser destruido) obtuviera, de alguna forma mágica, su antiguo esplendor y con esto volvieran estos grandes guerreros de la antigüedad. Otra idea fue simplemente usar un hechizo de super super duper resurrección, pero esto parecía muy soso. Se opto por el viaje en el tiempo lo cual, personalmente, me choco mucho cuando me entere puesto que me parecía algo muy complicado y que podía alterar y arruinar toda la historia del juego pero una vez que entendí que era solo una mecánica para poder llevar acabo el objetivo presencial me subí al hype-train como muchos otros.

Los días pasaron y las notas y detalles de Warlords se conocieron y la verdad era una expansión que realmente prometía mucho, apelando a la nostalgia de Burning Crusade y de los viejos juegos y usando como caballo de batalla a estos personajes míticos y geniales de los antiguos RTS la emoción por esta nueva expa estaba por las nubes.

Pero entonces la pregunta es, si tan bien pintaba y tan bueno parecía ser, ¿porqué en menos de seis meses World of Warcraft perdió mas de 6 millones de suscriptores?

No todo en Draenor fue malo, la verdad que tuvo algunas cosas geniales.

La respuesta es simple falta de contenido. Warlords es la expansión con más contenido recortado o faltante de toda la historia de Warcraft y no hay forma de defenderla, desde la posibilidad de ponerle nombre a tus followers del garrison hasta la ubicación de las capitales de la Horda y Alianza, Warlords, sin dudas, sufrió la falta de contenido y las fallas de comunicación de una manera atroz.

Pero no solo se fallo ahí sino que también el contenido añadido al juego no fue de la cantidad o calidad que se esperaba. El parche 6.1, un parche menor, fue uno de los mas nefastos en la historia del juego, añadiendo solamente dos modelos de razas en HD que teoricamente estaban programados para el lanzamiento de la expansión y solo un puñado de funciones que no a todos les gusto selfie cam y twitter por ejemplo. Por otra parte, si bien, la 6.2 agrego un mapa nuevo y una raid nueva que dicho sea de paso esta muy buena el solo pensar que ese mapa estaba programado para la 6.1 y que un tercer mapa adicional que estaba presente en la beta y nunca fue terminado murió y nunca vio la luz de la vida, genera mucha bronca en los consumidores.

A esto hay que sumarle también el peor balance de PvP de la historia del juego y además la falta de arenas, battlegrounds o mecánicas nuevas de PvP mas allá de Ashran (el cual también fue un asco) y también el espantoso lanzamiento en Europa que luego se replico en America, las interminables colas para entrar a los servidores y los constantes ataques de DDOS que hacían el juego injugable.

Ah, me olvidaba del Garrison que en papel es excelente, pero en la ejecución fue muy pobre. Lo que en un principio iba a ser nuestra base de operaciones en draenor se convirtió en una prisión por no cumplir con ese objetivo, el de base. ¿Cómo algo puede ser una base si se termina convirtiendo en el único lugar donde pasas la mayoría del tiempo? Se supone que es donde te reagrupas y propones estrategias, pero la mayoría del tiempo deberías pasarla allá afuera, en el mundo, luchando contra esta temible amenaza.

¿Y a que terrible amenaza hago referencia? Los Warlords fueron un chiste, desde Ner'Zhul quien fuera a convertirse alguna vez en el temible Lich King; fue derrotado por 5 aventureros en un calabozo de nivel 100 ni siquiera tuvo el mismo honor que Kargath Bladefist quien nos juro que le debíamos una, fue el primer boss de todo Draenor, el más fácil. Ya con esos dos fuera de la historia solo quedaban Blackhand quien sirvió su propósito como boss final del primer parche, lo cual no me parece mal, y Killrog y Grommash. Killrog se convirtió en un boss de Hellfire Citadel lo cual no está mal, pero Grommash fue patético, en un giro ridículo sobre el final de la expansión fue capturado por Gul'Dan y ¡ahora de pronto somos amigos! Cuantas veces escuche en la Blizzcon "el malo final de la expansión es Grommash". Ojo que Archimonde como boss final me pareció un genial y me encanto la pelea, pero ese final de "Wohoo, salvamos draenor ahora hay que reconstruirlo todos juntos como amigos y familia, no ya se que hace un año dije que te iba a cortar la cabeza pero no me hagas caso estaba con hambre" no me cierra nada.

Bueno bueno pero esperen no todo Draenor fue malo. No, la verdad que tuvo muchas cosas geniales, pero la que más hay que destacar es el contenido PvE. Las Raids de Draenor fueron de las mejores de todas, comparables con Ulduar cada una de ellas. La pelea de Imperator Mar'Gok en Mitico es la más difícil de la historia y Blackrock Foundry en Mitico hizo sufrir a mas de un guild. Y sumado a esto, el Questeo dividido en capitulos con historias bien marcadas pero sin ser lineal es glorioso y espero se repita en Legion lo mismo digo con el compromiso para volar. Poder volar una vez que hayas completado el contenido a pie es excelente. Los eventos semanales para todos los gustos entre los que destaco los Timewalker son otro punto a favor, mas que nada para quienes gustan de contenido en party no raidean y para los nostálgicos también. Para terminar quiero remarcar la música que es de la mejor también, como en pandaria me sorprendió la estética, acá fue la música.

El desarrollo de personajes y los personajes nuevos Khadgar e Yrel fueron de lo mejor, lo mismo que como el foco no estuvo en Thrall pero si tuvo protagonismo junto a Durotan su padre. La Quest Legendaria y como ese arco argumental que iniciabla incluso antes de llegar al nivel máximo, se mantuvo presente dentro de toda la expansión. Y la dirección de la expansión en si por más vueltas que se le hayan dado fue buena, en cuanto a la historia, y nos dejan en la mismísima puerta de Legion que es la historia que yo quería ver la primera vez.

Pero, lamentablemente, de esta expansión me llevo mas cosas malas que buenas. Ojo no está mal eso, ahora voy a ver todo mas critico y la gente de Blizzard aprende muy bien de sus errores. ¿Qué nos depara el futuro? No tengo idea, y tomo todo con pinzas desde el fracaso de Draenor pero que estoy ansioso y expectante con Legion, definitivamente, al igual que lo está cualquier Fanboy.

Les dejo un saludo, y nos vemos la próxima.

¡Lok'Tar Ogar! Mokenuf.-