Remitente es una flamante historieta argentina escrita y dibujada por un autor novel, Federico Avila Corsini, y coloreada por Agustín, su hermano. En tan sólo 48 páginas Avila Corsini nos brinda una historia fresca y original, bien narrada y con un gran manejo de la puesta en página y el lenguaje del cómic en general.

Con una atmósfera por momentos sombría, Remitente pone en tensión los límites de la verdad, y nos pone frente a la desesperante afirmación de que toda certeza está compuesta, por igual, de recuerdos y de olvidos. "Las Calandrias era un pueblo aislado en ese momento y el correo era lo único que nos mantenía en contacto con el mundo", leemos en la primera página. La historia desmadejará el entretejido de las cartas -los textos- que estructuran el particular mundo de los protagonistas, llevándolos a verse cara a cara con aquello que permanece en el misterio.

Entrevistamos al autor para que nos contara un poco acerca de su experiencia en el medio, además de sus expectativas y aspiraciones para con su primer trabajo profesional.

¿Qué relación tenías con el mundo de la historieta antes de publicar Remitente? ¿Sos un gran lector?

Desde chico me gustaron las historietas. Leía mucho DC que en ese momento editaba Perfil, y las historietas de las Tortugas Ninja y Cazafantasmas que sacaba Sylvapen. Mi viejo compraba mucho las Skorpio y las Patoruzú.

Dibujaba mucho y hacía mis propias historias con mis personajes favoritos. Para la secundaria me sumergí en la ola creciente del Manga y medio que abandoné las otras corrientes. En el año 2000 pasaron dos cosas que me llamaron de nuevo a abrirme a la historieta en general. Me regalaron El Eternauta, clásico de clásicos, y Nocturno de Salvador Sanz. Me emocionó mucho ver que había trabajos de semejante nivel, tanto clásicos como actuales, que se hicieran acá en Argentina. Entonces empecé a comprar todo lo que me llamara la atención y a ver lo vasto que es el lenguaje de la historieta.

¿Cómo decidiste volcarte al mundo de la historieta? ¿Cuándo nació en vos la idea o la necesidad de hacer un cómic?

En el año 2010, en medio de esta nueva emoción por el mundo de la historieta, mientras estudiaba Diseño Gráfico, me enteré de un concurso que llevaba la editorial LARP y decidí probar suerte. Pese a que siempre me gustó mucho dibujar nunca había estudiado, así que no pasó de un intento muy básico que, claramente, no tenía el nivel.

Poco después unos amigos chilenos me convencieron de dibujar un guión corto en el que estaban trabajando para otro concurso, en este caso de la Biblioteca Nacional. Nuevamente el resultado no fue el esperado.

A raíz de las dos experiencias me di cuenta de cuánto disfrutaba hacer historieta. Pero claramente necesitaba hacerme de las herramientas para poder lograr un trabajo que tuviera una presentación profesional. Entonces decidí dejar de lado Diseño Gráfico para poder volcarme plenamente a la historieta.

Cursé durante dos años con varios profesionales locales (Tinta Cruel, Barron, Taborda, Alcatena) en la escuela La Ola y en ese tiempo hice cuatro historias cortas que publiqué en dos fanzines: uno de un solo número que fue un proyecto global del curso con Tinta Cruel y el otro, de nombre Ajnun (el vocablo tehuelche para "dibujado"), nació con mis compañeros en el taller de Quique [Alcatena]. En este último estamos trabajando hoy día, planeando sacar un segundo número.

Durante ese tiempo desarrollé esta primera historieta que terminé de dibujar a principios de año y le pedí a mi hermano Agustín, estudiante de profesorado de artes, que hiciera el color.

Una vez terminado el proyecto, y después de averiguar con muchos colegas (quiero destacar a Ziul Mitomante que me ayudó muchísimo), llegué a la conclusión de que la mejor forma de empezar a moverla era la autoedición. Y acá estoy ahora.

¿Cuáles considerás que son tus influencias?

Algunas de las influencias más fuertes que tengo son: Meglia, Sanz, Trillo, Millar, Alcatena, Kon, Ōba‎, Urasawa, Moore, Gaiman, Gimenez.

Habiendo participado, entonces, de varias experiencias autogestionadas ¿Qué opinás del proceso y del medio que elegiste para sacar Remitente, tu primera publicación? ¿Dónde y cómo estás moviendo tu historieta?

Por mi corta experiencia puedo decir que, pese a ser un círculo pequeño en crecimiento, me encontré con muchísima gente con unas ganas muy contagiosas, talento por montones y voluntad de colaboración que, realmente, me dio más ánimos para seguir por este rumbo. Y esto tanto en gente del under como artistas consolidados. Es muy reconfortante ver que el medio tiene esa dinámica.

Otra cosa que me puso muy feliz fue el hecho de que el público también tiene un interés por las propuestas nuevas. Por supuesto que el alcance de esto parte del esfuerzo que hace uno por darse a conocer, un trabajo que es básicamente a pulmón. Por supuesto que la historieta local aun no recuperó su antiguo auge, pero desde mi perspectiva está teniendo un crecimiento gradual muy sostenido.

En cuanto a la distribución, por una parte en Capital Federal hay varios locales especializados que ya la tienen, y para el interior y demás estoy trabajando con la gente de Lecter que venden libros online. Después lo que estoy haciendo es tratando de conseguir lugar en todos los eventos posibles, que afortunadamente son muchos y en líneas generales dan espacio a los artistas emergentes.

¿Qué perspectivas tenés para con esta, tu primera historia publicada en solitario? ¿Ya estás pensando en otra?

En primera instancia, Remitente es para mí una carta de presentación y un primer paso importantísimo. Puedo decir que es un producto del que estoy orgulloso, pese al espacio que me dio para aprender, y una gran herramienta para conocer más a fondo el medio y ayudar desde mi lugar a hacerlo crecer.

Para mí es claro que encontré el trabajo que disfruto hacer, y por eso ya estoy trabajando en dos proyectos nuevos un poco más ambiciosos en cuanto al alcance. Por una parte estoy trabajando en una historieta de Ficción Científica, que estamos guionando con Magui Fernández de la que ya tenemos desarrollado un primer arco y asumimos tener el primer tomo para el año que viene. Y por otra parte estoy trabajando en una historia humorística que involucra jugar con algunos límites.


Para ver más trabajos de Federico Avila Corsini, visitar su sitio Dibujando al Margen.
Puntos de venta de Remitente y contacto con el autor: