En este momento donde todas las empresas están reviviendo a sus personajes más queridos, tratando de seguir lucrando con viejas historias que fueron exitosas en su momento y exprimiendo cada centavo de sus glorias pasadas, Disney no es la excepción. Muchos están aprovechado los aniversarios de los clásicos de los noventa para continuarlos o remasterizarlos (sí, pasaron muchos años desde los noventa, chicos). Tal es el caso, por ejemplo, de Sailor Moon Crystal, Digimon Tri y todo lo que gira en torno a los 20 años de Pokemon, etc… Pero las intenciones de estos casos (como también podría ser Toy Story 3 de hace algunos años) son revivir a los personajes para llegar simultáneamente al público nuevo y a los de antaño, que quizás ya tengan hijos propios. Con aciertos y errores, los ejemplos citados apuntan a mejorar los productos, o al menos, continuar una línea. The Lion Guard, en cambio, no sigue ninguno de estos preceptos.

El Rey León es uno de los grandes clásicos de Disney (y la película favorita de su servidora) y es para un público amplio, porque pese a ser para chicos, está basada en un texto de Shakespeare (Hamlet la primera, Romeo y Julieta la segunda) lo cual, sumado a la música, la animación espectacular (recordemos la escena de la estampida, un gran avance para la animación de la época), la hacen una gran historia para todas las edades. La calidad baja un poco en la segunda parte y luego se hizo una parodia, pero siempre manteniendo un cierto nivel. Ahora, 22 años después del estreno de la primera, Disney apunta a revivir las Pride Lands con una película nueva que funciona en realidad como introducción a una serie para Disney Channel.

The Lion Guard nos presenta a un nuevo hijo de Simba: Kion, que no sólo tiene el nombre menos copado de la saga, sino que el diseño es básicamente un Simba con flequillo rojo. La película como dije es una introducción que cuenta cómo Kion, al rescate de su amigo, el tejón Bunga, descubre que puede usar el rugido de los ancestros, un poder mítico que consiste en un rugido poderoso que invoca fuertes vientos y hace aparecer leones en las nubes. A partir de este hecho, Simba le comanda el deber de formar la Guardia del León, un equipo de los leones más aptos para defender las tierras del reino. El conflicto de la película reside en que Kion le termina pidiendo a animales varios que formen el equipo, y tiene que demostrarle a su padre que aunque no sean leones, son los mejores en su campo. Obviamente que al final Simba accede, y esto da pie a un montón de capítulos autoconclusivos de la serie, contando los problemas que Kion y compañía deben enfrentar para defender el Ciclo de la Vida.

¿Cuál es problema de la saga? Por un lado, la calidad de animación bajó MUCHÍSIMO, y los diseños ahora son duros, poco interesantes y super infantiles. El pobre Simba, entre que le agrandaron la cabeza y los ojos, haciendolo casi chibi, y que le cambiaron el actor de voz, ya no tiene el porte de rey que solía tener. Y acorde con este rediseño, también la historia y los conflictos se volvieron mucho más infantiles. Se puede ver también más presencia de lo sobrenatural, que en las otras películas sólo estaba presente en la aparición del fantasma de Mufasa, pero en esta nueva entrega, parece que Kion tuviese poderes, tatuajes brillantes que aparecen de la nada... etc.

Pero no es esto lo que me molesta de este nuevo producto. Mi problema es con que HAYAN ROTO EL CANON. Esto se ve en dos cuestiones bien puntuales:

La primera es la mera existencia de Kion. La historia de Lion Guard transcurre en algún lugar imaginario del comienzo de la segunda película, cuando Kiara (la primer hija de Simba) todavía es cachorra. Por supuesto que en la segunda película nunca se nombra el nacimiento de un hermanito, y ésta termina con Kiara ya mayor casándose con Kovu (un león de las Outlands). No veo cuál hubiese sido el problema de hacer que esta nueva historia transcurra luego de terminada la segunda película, y hacer de Kiara una hermana adolescente. Pero en definitiva, esto nos lleva al siguiente punto...

Kiara. La heredera al trono era un gran personaje, valiente, con un conflicto interno entre el amor a su padre y a Kovu; el tener que seguir las tradiciones con su destino ya prefijado, y sus ansias de libertad y de demostrar que puede valerse por sí misma, que no es "la nena de papá". Kiara sigue de hecho una suerte de tradición de 'mujeres fuertes' en el Rey León, porque también Nala (su madre) había sido aguerrida y su intervención decisiva para convencer a Simba de volver al reino. Esto tiene inclusive un anclaje biológico real, ya que en las manadas de leones son las hembras las encargadas de cazar y las más numerosas. Todo esto se rompe en Lion Guard. La nueva Kiara es presumida, prepotente, y con ansias de poder. De por sí la película empieza con Kiara diciendo "yo entreno para ser reina, al menos tengo mi vida resuelta, ¿qué vas a hacer vos de la tuya?". La Kiara original, llena de dudas, nunca hubiese dicho algo así. Y ella no está sola, tiene a sus amigas, típico grupo de adolescentes bien "minita", llorando porque se les rompió una uña (literalmente). ¿Dónde quedaron las leonas corajudas que defendían al reino?

Personalmente considero muy poco profesional alterar una historia (sobre todo con fines comerciales de vender más productos), pero podría llegar a aceptar que se rompa el canon si el nuevo producto lo justifica... pero me resulta imperdonable cambiarle la personalidad a un personaje. Es una falta de respeto a la idea, y se degrada al personaje a una mera herramienta narrativa. Para eso, mejor inventar un personaje nuevo y ya.

En definitiva, no me parecen mal los reboots en general, pero siendo una historia que daba para mucho más, este intento se queda muy corto. Sobre todo considerando que hubo ya toda una serie de novelas contando otras historias de la saga, incluída una con Mufasa y Skar de jóvenes, que me parece hubiese sido muy interesante de adaptar. Les recomiendo que si tienen ganas, vean de nuevo las dos primeras y dejen la historia como está.