¿Qué tal damas, caballeros y homúnculos que se animan a leer mis notas? Espero encontrarlos en un buen momento (o uno malo, pero con ganas de leer); siguiendo la tónica caótica a través de la cual organizo mis ideas, hoy les traigo un análisis/ensayo/recomendación de una serie de televisión.

Así, habiendo ya hablado sobre una novela, una película y un cómic, sólo me resta esta categoría para recibirme de escritor multiuso y recibir todos los halagos de la platea femenina... ¿Cómo? ¿Que así no se ganan chicas? ¡Ufa! En fin. A lo que corresponde.

Salida de la mente retorcida y maravillosa de Dan Harmon (a quien deberían de conocer por la tremenda serie Community (está Alison Brie, así que, más allá de lo que yo pueda decir, mírenla aunque sea por eso) y, sobre todo, Justin Roiland (de quien conocen mas que nada la voz que le presta a cientos de personajes en series animadas); Rick and Morty puede parecer en un principio una comedia animada de ciencia-ficción en la línea de lo propuesto por los prehistóricos Los Supersónicos o, más cercanos en el tiempo, Futurama; sin embargo, veremos que, a pesar de ser la forma mas fácil de definir el programa, no es del todo la adecuada.

El origen de Rick and Morty es un corto animado, de difícil o imposible acceso, que Justin Roiland creó utilizando a dos personajes que tal vez les suenen de algún lado: Doc Brown y Marty Mc Fly. Como si se hubiera empeñado en destruir una de las partes mas queridas de nuestra niñez, infancia o adolescencia; el corto planteaba en tono de parodia una situación donde el Doc Trataba de convencer a Marty de que la única forma de salvar el continuo espacio-tiempo era practicarle sexo oral... Sí, sí, eso mismo.
Rick and Morty, Doc and Marty

A pesar de la obvia imposibilidad de que se le cedieran estos personajes para realizar semejantes actos (mucho menos una serie) la idea base del mismo (la pareja protagonista, la conexión sci-fi, el humor que puede oscilar entre lo guarro y lo muy inteligente) fue reutilizada por Roiland para presentar el proyecto de serie a la señal Adult Swim quienes, previo cambio de nombre, comisionaron una primer temporada de doce capítulos y, ya exitosos, una segunda temporada de diez que finalizó hace algunos meses.

Ahora bien, con las introducciones ya hechas, pasemos a hablar un poco de la serie.

Con un estilo de animación que ya no podemos denominar alternativo (pues la mayoría de los cartoons de hoy en día siguen la misma tónica), este género toma préstamos de otros programas como Hora de Aventura, Regular Show y, por supuesto, de Los Simpsons (abuelos ya de este estilo) para crear una animación ultra-expresiva, plástica, imaginativa y que puede ir de la hiperquinesia total al costumbrismo de "entrecasa" en transiciones siempre precisas.

Este estilo, que se construye con tantas filiaciones diferentes, es utilizado para contar en cada capítulo dos historias que, a pesar de tener conexiones entre sí, suelen moverse por rieles separados. Una de carácter más "realista", protagonizada por los personajes secundarios de la series (hasta la segunda temporada, donde terminaran adquiriendo cada vez más peso) que oficia de subtrama, y otra que, siendo la principal, ocupa la atención de nuestro dúo protagonista y que se apoya en algún concepto o noción del género de ciencia-ficción llevado al paroxismo, a sus máximas e hilarantes consecuencias.

Y será allí donde formalmente veremos la diferencia entre Rick and Morty y otras series como Futurama o Los Supersónicos: la ciencia-ficción no es parte del contexto donde se mueven los personajes, sino que se trata de una intromisión, una externidad que al aparecer "cambia", afecta al mundo por medio de un vehículo que encontraremos, la mayoría de las veces, personificado en alguna trapisonda de Rick (el robo de algún artefacto incalculable, la huida del gobierno intergaláctico, etc), y en los obvios problemas que esto trae a las puertas de su familia y, sobre todo, de su pobre nieto Morty.

Rick and Morty Habiendo hecho esas aclaraciones, podemos ocuparnos entonces de la idea principal que estructura mi análisis de la serie, y que es la siguiente: la serie entera está construida como un gran arco emocional del personaje de Rick, en donde cada paso, cada escalón, cada episodio, nos lleva -o, mejor dicho, lo lleva- a conectar más (o intentar conectar) con aquellos que lo rodean (en un principio con su nieto Morty, luego con su hermana Summer y finalmente; con toda la familia)... ya sea que lo desee, o no...

Dejando de lado al personaje de Morty (al menos en este análisis), basta mirar dos o tres capítulos para ver que este programa es el show de Rick. Misógino, grosero, carente de filtro, abrasivo y otras lindezas que llevarían paginas enteras enumerar; la principal característica que recibe el personaje de Rick al empezar la serie es "ausente". Padre de Beth (La Madre de Morty, con voz de la todavía deliciosa Sarah Chalke), a quien dejó cuando era apenas una niña, Rick es un total descreído de la viabilidad de las relaciones humanas. Ya ni siquiera de su existencia, sino de la posibilidad de las mismas.

Por supuesto, esto tiene una razón de ser: poseedor de un IQ que sobrepasa cualquier medición, Rick rompe la regla que parece cardinal a la hora de construir personajes para comedias animadas, es decir, aquella de tener a un idiota como protagonista (Los Simpsons, Family Guy) o a un idiota funcional (American Dad, Archer). Rick es uno de los pocos personajes en TV que son más inteligentes que sus creadores (y, por supuesto, que nosotros) y cuya inteligencia los convierte en cínicos, pues, pasados a través del tamiz de su intelecto analítico, las relaciones humanas no tienen relevancia en gran cosmos (orden) de las cosas.

No es raro escuchar de su boca incontables diatribas sobre cómo las instituciones sociales que nos rodean (la escuela, el matrimonio, el amor romántico) son inútiles y sin sentido, mientras ensalza a la ciencia como única realidad constante del universo. Esto no está propuesto en ningún capítulo en particular pero sí es rastreable en varios episodios que rozan su pasado. Así, a través de la propia deducción o directamente narrado por terceros, veremos que Rick es un hombre profundamente disfuncional y afectado por una gran (grandísima) depresión que enmascara estas características al mantenerse siempre en movimiento, siempre buscando, siempre inventando... En fin, siempre enmascarando lo que realmente siente.

Esto se verá muy claramente en la fiesta que se plantea en el final de la primera temporada (una solución pasajera a la verdadera problemática de la conexión) donde conoceremos la génesis de su frase de cabecera "Wuba luba Dub Dub", que significa "estoy sintiendo un gran dolor", el dolor metafísico de tener que estar siempre huyendo, de no tener ancla. De no conectar.

WUBALUBADUBDUB

En definitiva, Rick es un hombre roto, partido por sus experiencias y decisiones previas. Esto hace que, a la luz del gran dolor y la desilusión que lo atraviesa, defina cualquier atadura con su familia y, es más, con cualquier especie, como solo una traba en el devenir de su persecución de metas científicas.

Tal vez sea por ello que el arma favorita de Rick es una Portal Gun (¡gracias, Valve!), un arma que no solo le permite trasladarse a otros mundos sino -y mayormente- escapar de los mismos y, muchas veces, también de sus responsabilidades y seres queridos en los momentos mas álgidos de sus aventuras. Un arma para poder saltar estas trabas. Un arma que cercena ataduras poniendo (literalmente) universos de distancia.
Portals

Sin embargo, y a medida que pasan los capítulos, veremos que, a regañadientes, en contra de su mejor juicio o directamente a las puteadas, Rick comenzará a demostrar una paradójica humanidad que hará patente su búsqueda de una conexión (y tal vez validación) por parte de su nieto Morty y los demás en la familia.

Así, sin dejar de luchar constantemente contra su segunda naturaleza adquirida, su lado humano se verá obligado a salir a la superficie cuando los peligros amenacen a sus seres cercanos.

Una conexión no premeditada y, tal vez, hasta no deseada, que irá creciendo muy a su pesar a medida que su costumbre de huir va suplantándose con las relaciones que entablará con su familia. Veremos entonces que la simbiosis entre los personajes principales es estratégica para el crecimiento de los mismos y, sobre todo -y más importante-, para el crecimiento de Rick, quien demostrará, cada vez más (y los capítulos de la segunda mitad de la segunda temporada serán una prueba fehaciente de ello), una creciente búsqueda de filiación para con aquellos que los rodean.

Una conexión que encontrará la forma máxima del sacrificio en... Bueno, tampoco es cuestión de spoilearles todo.

Vean Rick And Morty.