A veces nos encontramos con artistas cuyas obras admiramos hasta el punto de sentirnos identificados con ellos. El entusiasmo nos acerca y borra los límites entre obra, autor y espectador.
Espectador y creador se unen y deja de haber diferencias. “¿Esto es tuyo? ¡Es re lindo! Hacés las cosas que siempre quise hacer. Tal vez... tal vez esto es mío.” Y caemos, algunas veces de forma más accidental que otras, en el plagio.
Con intenciones negativas (o quizás por falta de inspiración), continúa ocurriendo, y los videojuegos no son inmunes a este fenómeno. Es posible que la juventud relativa del medio sea lo que lo lleva a sufrir estos casos con frecuencia, como si se tratara del chico más nuevo en la escuela que debe pagar el derecho de piso. ¿Cuántas veces necesita pasar hasta que sea suficiente? Ford parece creer que una más, por lo menos.

Ford

En la campaña de Ford, “Freedom” (unade las últimas, sino la última), nos invita a todos a liberarnos de la rutina en la ciudad para recorrer la naturaleza y respirar algo de aire fresco por los bosques de Wyoming. Hay un videojuegos que comparte su ambientación en los bosques de Yellowstone, Firewatch, lo que no es coincidencia, considerando que ambos utilizan la misma ilustración como fondo.
Chicos, alguien se copió a la hora de hacer la tarea, pero parece que todos sabemos quién fue. La agencia a la que acudió Ford se tomó la libertad de incorporar arte ajeno, sin consultar al estudio Campo Santo, pero no tomó mucho tiempo hasta que la indignación se volviera pública. Por suerte, los desarrolladores independientes suelen ser solidarios, y cuando los juegos sufren, ellos saltan a responder juntos. El mismo día de la campaña, tanto Shovel Knight (Yatch Club Games) como Don't Starve (Klei Entertainment) propusieron sus propias versiones para una publicidad de Ford. Es lindo ver artistas involucrados con sus pares.

Generar material original no es fácil. Demanda mucho esfuerzo y, a veces, disciplina, particularmente cuando se trata de un trabajo de buena calidad. Es indignante que algunas personas tomen estos atajos, sin importar el motivo. Lograr la manifestación de aquella chispa que se esconde en nuestras mentes resulta espléndidamente satisfactorio, una sonrisa que esta clase de gente nunca logrará esbozar (en el mejor de los casos, sólo lograrán copiarla).
Pero cada vez que aparecen casos como este nos damos cuenta que se trata de una mentalidad que sigue vigente, ni siquiera acuden al artista de la creación, en un intento de pasar desapercibidos. Y ni siquiera es algo novedoso, es decir, algo similar tuvo lugar en 2014, cuando una publicidad de Personal para el Rally de Córdoba tomó el spot de NAVE como inspiración.

Lo más llamativo es la poca relación entre ambos productos. La conexión entre Ford Freedom y Firewatch al menos es visible, incluso si no lo vuelve justificable, pero promocionar un Rally con la estética de un arcade es incomprensible. ¿Quién aprobó esto?
No se trató de un robo en esa oportunidad, sino una de las chantadas típicas del mundo de la publicidad, donde la creatividad está ausente un día y terminan imitando algo que ya existe. Un pequeño reflejo de la aparente crisis de contenido, donde deja de buscarse algo nuevo, se cae en la conformidad de lo conocido y del exito comprobable. Por suerte, en aquel caso también aparecieron colegas y fanáticos para defender la originalidad, y no se pudo detener la parodia que explora lo que habrá ocurrido en aquella reunión.
Pero Hernán Sáez, de Videogamo, creadores de NAVE, lo reconoce como una anécdota instantánea. Encuentra una separación entre la creación manejada por corporaciones y la independiente, o under, que no se guía por los recursos económicos que la sostienen. “Al gran público, que en general se nutre de los canales mainstream de difusión, sólo le llega una parte de lo que existe”, dice Hernán. “Un menú plagado de hamburguesas de Mc Donald's.”
Este episodio tuvo un final feliz, donde se terminó convirtiendo en un chiste del que todos podemos reír. El caso de Ford, por otro lado, sólo tuvo unas disculpas por respuesta, mientras que el arte robado continúa desplegado tras una camioneta. Lamento que no todos los casos concluyan bien, pero es peor que se vuelva cada vez más frecuente en este espacio. Los videojuegos parecen el lugar perfecto para robar ideas, por ser donde se acumulan personas de distintas áreas. Músicos, ilustradores, cineastas, todos artistas talentosos que encontraron un refugio donde manifestar su amor a la expresión.
Continuemos creando. Nunca paremos de expresar aquellas ideas que nos representan, porque son una parte de nosotros que a veces es lindo compartir con el resto del mundo. Pero evitemos que se apropien de las chispas en contra de nuestra voluntad. No al plagio.