A esta altura ya es sabido que la saga The Witcher desarrollada por CD Projekt RED está basada en una saga de libros de fantasía medieval, escritos por el polaco Andrzej Sapkowski. Lo que quizás se sabe menos es que en el corazón del mundo creado por Sapkowski está una rama de la mitología europea rara vez explorada. Estamos más que acostumbrados a las mitologías nórdica y celta (que inspiraron, entre otros, a Tolkien), pero The Witcher toma prestados muchísimos elementos de la mitología eslava, específicamente de la polaca.

Alfabeto Glagolítico

La escritura sobre la espada de Geralt es el alfabeto glagolítico, el primer alfabeto eslavo conocido. Data del siglo IX y fue usado para la primer traducción de la Biblia al eslavo. Croacia siguió usando el alfabeto, principalmente por motivos litúrgicos, hasta el siglo XX. Sí, ya sé, no es mitología ¡pero es un detalle muy piola!

La divinidad en las runas

Las runas que Geralt puede inscribir en sus armas y armaduras llevan los nombres de las deidades eslavas que se conocen hoy en día. Svarog, Stribog y Triglav hacen sus apariciones de esta manera en un juego que, de otro modo, ignora el aspecto religioso de la cultura que representa su trasfondo.

Leshen

El Leshen es probablemente uno de los enemigos más memorables del juego, también es una de las criaturas que más me fascina de la mitología eslava. Estas monstruosidades arbóreas atacan con raíces y ramas a cualquier intruso que merodee por los frondosos bosques que representan su territorio. Aunque su nombre eslavo original es 'leszy', hacen el salto al juego casi sin cambios. Tanto en el juego como en la mitología, son "guardianes" -la diferencia es que en The Witcher 3 son hostiles, mientras que en la mitología son más pícaros y traviesos- cuando no están secuestrando niños.

Noonwraiths

El "espectro del mediodía" es una batalla inolvidable en The Witcher 3, y aunque podríamos pensar que son meros espectros o fantasmas, están también basados en criaturas eslavas. En el folklore eslavo son criaturas menos aterradoras que en el juego; son la personificación de la insolación (aunque cualquiera que haya leído suficiente a Quiroga sabe que la insolación puede ser algo aterrador e inquietante) que sufrían los trabajadores agrarios durante el verano. En Polonia, se llaman 'Poludnica', que más o menos se puede traducir como "Dama Mediodía". A diferencia de su aspecto espectral, la poludnica asume la forma de una nube de polvo y lleva una guadaña en sus manos.

Antonín Dvořák escribió un poema sinfónico llamado "La Bruja del Mediodía" inspirado el mito de la poludnica. Es una pieza trágica, pero hermosa.

Strigas

Los strigas son enemigos más molestos que peligrosos, pero eran una amenaza muy real en la mitología eslava, particularmente en Polonia. Llevando el nombre strzyga, son análogos a los vampiros de otras mitologías europeas. Se creía que la gente nacida con dos corazones, dos almas y dos juegos completos de dientes eran strzygas.

La Caza Salvaje

Sí, la epónima Wild Hunt de The Witcher 3 tampoco fue un invento de CD Projekt RED. Lejos los adversarios más icónicos del juego, el motor de la trama. El peligro constante que acecha a los personajes y al mundo en el que viven. Son una horda espectral de elfos que vienen de otra dimensión (juro que si jugás el juego tiene sentido). Llevan armadura pesada, se teletransportan entre dimensiones y escarchan el suelo y el aire por donde pasan.

En la mitología eslava, la Caza Salvaje es bastante similar -quizás la diferencia más notable es que a diferencia de las pesadas armaduras que presenta el juego, los Cazadores se visten ligero. La leyenda de la Caza, de manera muy apropiada para su naturaleza transdimensional se esparció por toda Europa y la historia en sí se mantuvo relativamente consistente de un país a otro.

La mayor parte del folklore establecido sobre la caza se debe a Jacob Grimm, un mitólogo alemán que acuñó el término Wilde Jagd para describir a los jinetes, y teorizó que la Caza y su Rey eran una transformación de la imagen de Odin (Wotan).

Botchlings

Cerramos con la criatura más turbia, soreta y malnacida de todo el juego: el botchling, ese demonio nacido de un aborto espontáneo. En la quest correspondiente, quizás la más famosa del juego, Geralt tiene que lidiar con una de estas monstruosidades. Estas criaturas tan trágicas derivan de un mito eslavo-escandinavo igualmente trágico.

En The Witcher, los botchlings son grotescos zombies creados cuando un aborto es descartado y no recibe entierro ni nombre. Estas criaturas cazan de noche, buscando mujeres embarazadas, con el objetivo de debilitarlas y drenar la fuerza del feto que llevan en su vientre; tras varios ataques exitosos, con la mujer muy debilitada para defenderse, el botchling consume su sangre y la del feto hasta que ambos mueren. La historia "real" es menos macabra, pero mantiene lo trágico.

En el folklore escandinavo podemos encontrar criaturas llamadas 'mylings', fantasmas de niños no bautizados que son abandonados por sus padres. Se dice que se le aparecen a viajeros solitarios y exigen ser llevados a un cementerio para recibir un entierro ceremonial. A medida que el viajero se acerca al cementario, el myling se vuelve cada vez más pesado, y si el viajero no tiene la fuerza para llevarlo, el myling lo mata en un ataque de furia.

En la mitología eslava, está el "drekavac", o 'el gritón'. No es tan aterrador como un myling, pero comparten similitudes con las 'banshees', o bean sídhes, ya que ambas criaturas poseen un grito desgarrador capaz de helar la sangre y tiene propiedades mágicas. Como dato de color, la gente sigue reportando ver drekavacs.

Como conclusión final, es una bocanada de aire fresco ver mitología más allá de la celta o la artúrica en un juego AAA de tan alto perfil, y aunque con la expansión Blood and Wine se terminó la historia de The Witcher 3, espero que las futuras entregas de la compañía le den incluso más protagonismo a los mitos del pueblo eslavo; o de otras culturas, toda mitología es rica en inspiración.