En los últimos años, la forma de hablar o pensar el cine cambió: la aparición de los video-ensayos se insertó en un espectro del discurso que iba desde lo académico hasta el análisis crítico-ensayista, modificando por completo no solo la forma de producir una opinión o arrojar luz sobre aspectos despojados de atención, sino la presentación de estos conceptos de una manera más entretenida para el lector/espectador.

Como alguien interesado en los elementos que hacen al discurso audiovisual (y estudiante errante de Artes Combinadas en la UBA), toparme con este tipo de videos en Youtube o Vimeo significó un tremendo hallazgo. No solo porque construían una mirada sobre el cine desde la imagen misma, sino que lograban transmitir conceptos formales con una gran capacidad de síntesis expositiva y un estilo propio. Acostumbrado a leer sobre cine y televisión, los video-ensayos se presentaron con una sensibilidad distinta, despojada del análisis estructural del relato -la gran fijación francófila del pensamiento occidental hacia el Cine- o de los manierismos de la crítica de los medios audiovisuales.

La definición más rigurosa de esta nueva forma de análisis apunta a una presentación de imágenes hipertextuales, fragmentos diversos que se conectan mediante la edición y la asociación interna, o a través de un concepto o como muestrario de las obsesiones de un director en su filmografía. Como toda producción de un texto, el estilo se permea en la producción y sale a la luz la "voz" del autor. Esto no podría ser más cierto en los video-ensayos, donde la gran mayoría suele estar acompañada por una narración (en todos los casos que he encontrado, el autor del video-ensayo es también la voz narradora sobre las imágenes) que refuerza el discurso visual desde el discurso oral.

Asi, el video-ensayista es autor de un texto-discurso que acompaña (en forma de Voice over) a un texto-imagen, fruto de su labor como editor. Un buen video-ensayo es como un buen comic, donde el elemento de la imagen y de la palabra tienen que conjugarse en una simbiosis de formas para construir un sentido superior al conjunto de las partes.

El objetivo de este artículo es justamente mostrar diferentes videos, ventanas a mundos discursivos que brindan una mirada distinta sobre las producciones audiovisuales. A esta altura, se han homogeneizado un poco las lógicas de producción de los mismos, sin embargo existen autores con un enfoque particular que valen la pena ser destacados. Cada canal/autor presenta no solo sus características formales sino un interés, una intención de indagar sobre un aspecto particular o simplemente una sensibilidad estética personal que guía al ensayo y nos hace redescubrir aquello que alguna vez habíamos visto.

Kogonada

Probablemente el primer ensayista destacado. Comenzando entre 2011 y 2012, Kogonada apareció como un usuario anónimo subiendo videos cortos (no mas de 3 minutos) sobre diferentes directores de cine, editando fragmentos de sus trabajos para sacar a la luz aquello que vuelve de autor al trabajo de un director. Así, los cuadros centralizados en la obra de Wes Anderson o la perspectiva de un punto de fuga en la obra de Kubrick son collages que exhiben por añaduría una especie de argumento explícito que intenta descifrar una esencia holística en el trabajo de un autor.

Luego identificado como un contribuyente a la publicación inglesa Sight & Sound, sus trabajos van desde videos cortos que exploran aspectos visuales con música incidental acompañando el espíritu de la narrativa, hasta disertaciones sobre elementos particulares del cine que alcanzan un nivel de claridad envidiable, como en el caso de su exploración hacia lo neorrealista en el cine Italiano.

Kogonada refleja la potencialidad de este tipo de relato, donde la reutilización de las imágenes de un director (siempre de la mano de una edición dirigida por una sensibilidad y un propósito particular) puede producir dar a luz no solo la poética del director analizado, sino la del mismo video-ensayista como constructor de un relato. Baste como ejemplo la yuxtaposición entre la poesía de Sylvia Plath y la mujer mirando al espejo como leitmotiv de Ingmar Bergman.

Every Frame a Painting

Every Frame a Painting es el canal de Youtube de Tony Zhou, quien al igual que Kogonada, transformó su pasión por el cine, su interés en la edición y sus indagaciones sobre el formato en video-ensayos, como un estado limítrofe entre la necesidad de volcar inquietudes acerca del cine y la capacidad de crear un video que pueda hacer visible esas expresiones.

Como todo gran ensayista, Zhou asume la faceta ideológica que implican sus videos. No se trata de mirar con reverencia hacia una figura o una obra, sino de desentrañar las elecciones a la hora de construir un relato con imágenes. Así, logra valorar la utilización de la cámara en el cine de Edgar Wright para la construcción de una comedia visual, mientras destroza la forma de montar en el cine de Michael Bay y su Bayhem utilizando una mirada honesta y coherente.

Zhou tiene ante todo una capacidad de observación honesta y aguda, cualidades que (junto a una narración articulada) lo llevan a interesarse desde la manera de representar Internet y las comunicaciones virtuales en el cine hasta la realización de estos video-ensayos, a través del impacto que le significó F for Fake de Orson Wells. Every Frame a Painting se permite hablar sobre cine mientras nos muestra la cocina del oficio.

Nerdwritter

Nerdwritter es el canal de Evan Puschak, un ex estudiante de producción de cine que empezó como video-ensayista desde el 2011. Con una producción más nutrida (de frecuencia semanal) que los otros casos anteriores, ramifica su interés entre ciencia, arte y estudios sociales.

El caso de Nerdwritter es interesante porque plantea una amplitud respecto a las voces que construyen ensayos a través de Youtube. Alejados del mundo del análisis sesudo y académico, de citas constantes y revalidaciones de viejas formas de pensar el medio, más cercanos a conceptos de un siglo XXI con sus propios lemas y formas de encarar un medio digital masivo, los video-ensayos de Puschak son vehículos que intentan asombrar, maravillar y conmover al espectador, develando los secretos de los artificios (sea cine, fotografía o pintura) utilizados por la industria cultural sin que pierdan su encanto.

Esto quizás sea lo que más me intriga del canal Nerdwritter. Al igual que con el cine de Christopher Nolan, tengo la sensación de que su forma de trabajar con las imágenes apunta más a la provocación de respuestas emotivas que a tener sentido en el relato. Más allá de que sea justificable o no, es un producto audiovisual diseñado para que sea disfrutable por una gran mayoría (y ganar subscriptores, el self promotion y la mar en coche) y así, aún siendo un acercamiento bastante ligero a veces, mediante el acercamiento a obras particulares logra el objetivo de entretener y generar una segunda lectura sobre algo antes visto.